STS 177/2000, 22 de Febrero de 2000

Ponente:ALMAGRO NOSETE, JOSE
Número de Recurso:1731/1995
Procedimiento:01
Número de Resolución:177/2000
Fecha de Resolución:22 de Febrero de 2000
Emisor:Tribunal Supremo - Sala Primera, de lo Civil
RESUMEN

USUCAPIO DE BIENES HEREDADOS. El justo título lo constituye no solo el testamento, que ni es nulo, ni fue revocado, sino también, la adquisición de los bienes hereditarios, en virtud de la posesión civilísima establecida en el artículo 440 del Código civil abierta la sucesión, aceptada la herencia, y transcurrido el tiempo determinado por el artículo 1.957 para la prescripción de inmuebles entre presentes, con posesión ejercida de forma pública, pacífica e ininterru mpida a título de dueño. La demandada pues ha usucapido los bienes en cuestión. Se desestima la demanda. Se desestima la apelación. A la casación no ha lugar.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

Visto por la Sala Primera del Tribunal Supremo, integrada por los Magistrados indicados al margen el recurso de casación contra la sentencia dictada en grado de apelación por la Audiencia Provincial de Madrid, Sección Decimoctava, como consecuencia de autos, juicio de mayor cuantía, seguidos ante el Juzgado de Primera Instancia número seis de Madrid, cuyo recurso fue interpuesto por Doña Victoria R.R. representada por el procurador de los tribunales Don Manuel S.G., en el que es recurrida Doña Mª Teresa R.R. representada por el procurador de los tribunales Don A.V.G..

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Ante el Juzgado de Primera Instancia número seis de Madrid, fueron vistos los autos, juicio de menor cuantía, promovidos a instancia de Doña Victoria R.R. contra Doña Mª Teresa, R.R.

Por la parte actora se formuló demanda arreglada a las prescripciones legales, en la cual solicitaba, previa alegación de los hechos y fundamentos de derecho, que se dictara sentencia por la que: 1.- Se condenara a la demandada a la restitución de los bienes enumerados en el hecho noveno de la demanda y, que precedentes de la herencia de Don José R.G. correspondieron a Don José R.M. como fiduciario, bien directamente bien a través de la sucesión de su hermano Don Miguel R.M.. 2.- Para el caso de que alguno o algunos de los mencionados bienes hubieran sido enajenados, se condenara a la demandada a entregar a la actora el valor de los mismos en el momento de la presentación de la demanda. 3.- Se condenara igualmente a la demandada a abonar los frutos e intereses percibidos y que el poseedor legítimo hubiera podido percibir de los referidos bienes, así como el importe de los deterioros sufridos por los mismos, cuya cuantía se determinará en ejecución de sentencia. 4.- Se condenara a la demandada al pago de las costas.

Admitida a trámite la demanda el demandado contestó alegando como hechos y fundamentos de derecho los que estimó oportunos y terminó suplicando al Juzgado se dictara sentencia desestimando íntegramente la demanda, con condena en costas a la actora.

Conferido traslado a las partes para el trámite de réplica y dúplica, éstas lo evacuaron en tiempo y forma, confirmando sus respectivos escritos de demanda y contestación a la misma.

Por el Juzgado se dictó sentencia con fecha 15 de marzo de 1993, cuya parte dispositiva es como sigue: "Que desestimando la demanda interpuesta por el procurador de los tribunales Sr. S. y G. en nombre y representación de Doña Victoria de R.

R.contra Doña Mª Teresa de R.y Roca de T.

representada por el procurador de los tribunales Sr. V.G., debo absolver y absuelvo a la citada demandada de los pedimentos contenidos en la demanda, con imposición a la actora de las costas procesales causadas".

SEGUNDO.- Contra dicha sentencia se interpuso recurso de apelación que fue admitido y, sustanciada la alzada, la Audiencia Provincial de Madrid, Sección Decimoctava dictó sentencia con fecha 13 de marzo de 1995, cuyo fallo es como sigue: "Que desestimando el recurso de apelación interpuesto por el procurador Sr. S.P.Y.G.C.en nombre y representación de Doña Victoria de R.R.J. debemos confirmar y confirmamos íntegramente la sentencia dictada por el Iltmo. Sr. Magistrado Juez de Primera Instancia nº 6 de Madrid en el Juicio de Mayor Cuantía nº 447/91 a los que este Rollo se contrae, todo ello con expresa imposición de las costas procesales causadas en esta alzada a la parte apelante".

TERCERO.- El procurador Don Manuel S. G., en representación de Doña Victoria R.

R., formalizó recurso de casación que funda en los siguientes motivos:

Primero

Al amparo del apartado 4º del artículo 1.692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, infracción por violación de los artículos 1.952 y 1.953 del Código civil y la jurisprudencia aplicable.

Segundo

Al amparo del apartado 4º del artículo 1.692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, interpretación errónea de las disposiciones transitorias octava de la Ley 11/1981 de 13 de mayo y duodécima del Código civil.

Tercero

Al amparo del apartado 4º del artículo 1.692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, infracción por violación del artículo 1.252 del Código civil.

CUARTO.- Admitido el recurso y evacuando el traslado conferido para impugnación, el procurador Sr. V.G. en nombre de Doña Mª Teresa R.R. presentó escrito con oposición al mismo.

QUINTO.- No habiéndose solicitado por todas las partes la celebración de vista pública se señaló para votación y fallo el día 15 de febrero de 2000, en que ha tenido lugar.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.- El primer motivo casacional (artículo 1.692-4º de la Ley de Enjuiciamiento Civil) denuncia la violación de los artículos 1.952 y 1.953 del Código civil y jurisprudencia citada, por entender el órgano "a quo", que Doña Mª Teresa R.R. tenía justo título para la usucapión de los bienes objeto del pleito porque los adquirió en virtud del testamento de Don José R.G. y en virtud de la posesión civilísima que reconoce el artículo 440 del Código civil. Al hacer esta afirmación, -dice el recurrente- la sentencia recurrida "desconoce el concepto mismo de justo título, la efectividad del título "pro herede" y la efectividad de este título cuando se trata de una discusión entre personas que esgrimen el mismo título". Empero la sentencia recurrida, establece, con toda claridad, que el justo título lo constituye no solo el testamento de Don José R.G., que ni es nulo, ni fue revocado, sino también, la adquisición de los bienes hereditarios, en virtud de la posesión civilísima establecida en el artículo 440 del Código civil abierta la sucesión, aceptada la herencia, y transcurrido el tiempo determinado por el artículo 1.957 para la prescripción de inmuebles entre presentes, con posesión ejercida de forma pública, pacífica e ininterru mpida a título de dueño. La demandada pues ha usucapido los bienes en cuestión. Las dudas que en abstracto la recurrente intenta suscitar acerca del título "pro herede" no se sostienen, en el presente caso, ni son atinentes las sentencias que cita, pues la de 23 de diciembre de 1971, que rechaza la usucapión se refiere a una sucesión intestada sin auto de declaración de herederos y la de 20 de octubre de 1989, pone de relieve lo contrario de lo que se afirma, pues no niega, sino que, por el contrario, reconoce el carácter de justo título de adquisición a la sucesión testada o intestada, siempre que no falten los testamentos o autos de declaración de herederos y correspondientes cuadernos particionales. No es, por tanto, posible la infracción del artículo 1.252, pues el testamento, producido el hecho sucesorio y adida la herencia, debe ser tenido por título legítimo de adquisición, junto con la posesión. Lo mismo cabe decir del artículo 1.953 dado que el testamento reúne los requisitos de verdadero y válido. T ampoco cabe calificar, como heredero aparente a la demandada, ya que, en la fecha en que se abrió para ella la sucesión y atendidas las circunstancias determinantes que establecían la sustitución fideicomisaria, estaba llamada a la herencia, con plena legitimidad. Finalmente, las consideraciones en torno a la acción de petición de herencia, impeditivas de la usucapión, resultan inconducentes, pues, como se desprende del artículo 1.963 del Código civil, el ejercicio y el buen fin de la acción de petición de herencia está condicionado a que antes no se haya producido la adquisición del dominio por prescripción. Por tanto, el motivo perece.

SEGUNDO.- Los motivos segundo y tercero se dedican a combatir supuestas infracciones legales que se dicen cometidas por la sentencia recurrida (artículo 1.692-4º), concretamente de la disposición transitoria octava de la Ley 11/1981 de 13 de mayo y duodécima del Código civil, y de la presunción de cosa juzgada, (artículo 1.252 del Código civil). Mas, como así consta, de las propias manifestaciones del Tribunal "a quo", las consideraciones que a tal propósito se formulan valen como razones "a mayor abundamiento de lo expuesto", sentido que, también, explicita el recurrente en su escrito. Sentada la adquisición por usucapión de los bienes hereditarios a que se refiere el motivo anterior, sobran, por ociosas estas explicaciones de la sentencia impugnada que no modifican la "ratio decidendi" y, por ello, ceden también, los motivos que impugnan estas consideraciones.

TERCERO.- La desestimación de los motivos acarrea la declaración de no haber lugar al recurso con imposición de costas y pérdida del depósito constituido (artículo 1.715 de la Ley de Enjuiciamiento Civil).

FALLAMOS

Que debemos declarar y declaramos no haber lugar al recurso de casación interpuesto por la representación procesal de Doña Victoria R.R. contra la sentencia de fecha trece de marzo de mil novecientos noventa y cinco dictada por la Audiencia Provincial de Madrid, Sección Decimoctava, en autos, juicio de mayor cuantía número 447/91 seguidos ante el Juzgado de Primera Instancia número seis de Madrid por la recurrente contra Doña Mª Teresa R.R., con imposición a dicha recurrente de las costas causadas y pérdida del depósito constituido al que se dará el destino legal; y líbrese a la mencionada Aud iencia la certificación correspondiente, con devolución de los autos y rollo de apelación remitidos.

-.J.A.N.-.X.O.M.-.F.M.C.-.R.