STS 338/2003, 10 de Marzo de 2003

Ponente:Joaquín Delgado García
Número de Recurso:2326/2001
Procedimiento:PENAL - 01
Número de Resolución:338/2003
Fecha de Resolución:10 de Marzo de 2003
Emisor:Tribunal Supremo - Sala Segunda, de lo Penal
RESUMEN

LESIONES. PERDIDA DE INCISIVOS. La pérdida de incisivos u otras piezas dentarias, ocasionada por dolo directo o eventual, es ordinariamente subsumible en el art. 150 del Código Penal. Este criterio admite modulaciones en supuestos de menor entidad, en atención a la relevancia de la afectación o a las circunstancias de la víctima, así como a la posibilidad de reparación accesible con carácter general, sin riesgo ni especiales dificultades para el lesionado. En todo caso dicho resultado comportará valoración como delito, y no como falta. Se desestima el recurso de casación.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

SENTENCIA

En la Villa de Madrid, a diez de Marzo de dos mil tres.

En el recurso de casación por infracción de ley y de precepto constitucional, que ante este tribunal pende, interpuesto por el acusado Agustín , representado por el Procurador Sr. Ruiz Esteban, contra la sentencia dictada el 30 de mayo de 2000 por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Murcia, que le condenó por delito de lesiones, los componentes de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, que al margen se expresan, se han constituido para su votación y fallo. Ha sido parte el Ministerio Fiscal y ponente D. Joaquín Delgado García.

ANTECEDENTES

  1. - El Juzgado de Instrucción número 4 de Murcia incoó Procedimiento Abreviado con el nº 564/00 contra Agustín que, una vez concluso remitió a la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de esa misma capital que, con fecha 30 de mayo de 2000, dictó sentencia que contiene los siguientes HECHOS PROBADOS:

    "Probado, y así se declara, que: "El acusado Agustín , mayor de edad y sin antecedentes penales, el día 7 de junio de 2.000, encontrándose ingresado en el Centro Penitenciario de Sangonera (Murcia), mantuvo una discusión con el también interno Pedro Jesús llegando a propinarle a este dos puñetazos en la cara, interviniendo otros compañeros que lograron separarlos. Posteriormente el acusado siguió hasta los aseos al citado Pedro Jesús y allí le golpeó lanzándolo al suelo, pisándole la cara y mordiéndole en la espalda, ocasionándole pérdida de los dos dientes incisivos superiores. De dichas lesiones curó en diez días, de los que tres estuvo impedido para sus ocupaciones habituales, con solo la primera asistencia facultativa y restándole como secuela las pérdidas dentarias descritas."

  2. - La Audiencia de instancia dictó el siguiente pronunciamiento:

    "FALLAMOS: Que debemos condenar y condenamos a Agustín como autor responsable de un delito de lesiones con deformidad anteriormente definido, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de responsabilidad criminal, a la pena de TRES AÑOS de prisión, suspensión de empleo o cargo público, inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, indemnización a Pedro Jesús en 200.000 pesetas y abono de las costas del juicio.

    Contra la presente resolución y en virtud de lo previsto en la Ley de Enjuiciamiento Criminal cabe interponer Recurso de Casación dentro de los cinco días siguientes a la última notificación que, se hará en la forma establecida en el artículo 248.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.

    Una vez firme procédase a su ejecución por las normas del Código Penal de 1995".

  3. - Notificada la anterior sentencia a las partes, se preparó recurso de casación por infracción de ley y de precepto constitucional por el acusado Agustín , que se tuvo por anunciado, remitiéndose a esta Sala Segunda del Tribunal Supremo, las certificaciones necesarias para su sustanciación y resolución, formándose el correspondiente rollo y formalizándose el recurso.

  4. - El recurso interpuesto por la representación del acusado Agustín , se basó en los siguientes MOTIVOS DE CASACION: Único.- Infracción de ley, con base en el nº 1 del art. 849 LECr, denuncia falta de aplicación indebida del art 617.1, en relación con el art. 1471.1 y 2 CP.

  5. - Instruido el Ministerio Fiscal del recurso interpuesto, impugnó el único motivo del recurso, la Sala lo admitió a trámite y quedaron conclusos los autos para señalamiento sin celebración de vista pública cuando por turno correspondiera.

  6. - Hecho el correspondiente señalamiento se celebró la deliberación y votación el día 27 de febrero del año 2003.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

ÚNICO.- La sentencia recurrida condenó al palestino Agustín , que a la sazón tenía 27 años de edad, como autor de un delito de lesiones causantes de deformidad simple del art. 150 CP, imponiéndole la pena mínima permitida al respecto, tres años de prisión. Estando interno en un centro penitenciario golpeó a otro recluso dándole dos puñetazos en el rostro y pisándole la cara lo que produjo la pérdida de dos dientes incisivos superiores.

Recurre ahora en casación por un solo motivo, al amparo del nº 1º del art. 849 LECr, por entender que no debió aplicarse tal art. 150, sino que debió condenarse por falta del art. 617.1 CP.

Lo desestimamos con la siguiente argumentación:

  1. Hemos de partir de un reciente acuerdo de esta sala adoptado en reunión plenaria de 19.4.2002 con este contenido:

    "La pérdida de incisivos u otras piezas dentarias, ocasionada por dolo directo o eventual, es ordinariamente subsumible en el art. 150 del Código Penal. Este criterio admite modulaciones en supuestos de menor entidad, en atención a la relevancia de la afectación o a las circunstancias de la víctima, así como a la posibilidad de reparación accesible con carácter general, sin riesgo ni especiales dificultades para el lesionado. En todo caso dicho resultado comportará valoración como delito, y no como falta"

    Tal acuerdo ha sido aplicado en sentencia de esta sala de 19.6.2002 para no sancionar conforme al tipo agravado del art. 150 haciéndolo conforme a la figura básica del art. 147 en un caso de rotura parcial de un incisivo, rotura que fue reparada por un odontólogo. Se excluyó la falta porque en el caso hubo una asistencia medica consistente en la mencionada reparación. Se trataba de un supuesto de menor entidad.

    También se excluyó el art. 150, en casos semejantes y con aplicación de la misma doctrina, asimismo con referencia a la mencionada reunión plenaria de 19.4.2002, en otras sentencias de esta sala de 16.9.2002 y 18.9.2002 en sendos casos de roturas, no pérdidas, de dos incisivos superiores y lo mismo se resolvió en STS. de 14.5.2002 por haber existido sólo fractura del incisivo central superior derecho, y en otra de 6.6.2002 relativa a la pérdida de un incisivo antes empastado y susceptible de implante. Conviene añadir aquí que el caso de la sentencia de la Audiencia Provincial de Salamanca de fecha 27.11.97, citado por el recurrente en apoyo de su tesis, se refiere también a dos fracturas, sin pérdida, de los dos incisivos centrales superiores, resultado muy diferente al que es objeto del presente proceso.

  2. En el presente caso nos encontramos ante un hecho que entendemos encaja en lo que, conforme a dicho acuerdo plenario, ha de considerarse como de ordinaria aplicación del tan repetido art. 150. Como bien dice el Ministerio Fiscal una pérdida de dos incisivos superiores, bien visible por tanto, encaja en el concepto de deformidad simple prevista en tal norma penal. Se trata de un hecho semejante a los previstos en nuestras recientes sentencias de 29.4.2002, 2.10.2002 y 26.11.2002. No nos encontramos ante un supuesto de menor entidad de los expresados en tal acuerdo. No hay ninguna razón para excluir aquí el concepto de deformidad conforme a esos criterios que en el mismo se indican: es relevante la afectación de esa pérdida de los dos incisivos en relación con el aspecto exterior de la víctima. Concretamente existió la deformidad no grave prevista en tal norma penal, en contraposición, por un lado, a la deformidad grave del art. 149 y, por otro, a la de menor entidad que por el mencionado acuerdo habría de encajar en el tipo básico del 147.1.

  3. Alega el recurrente la falta de dolo requerido en este tipo de delito del art. 150, por lo que la infracción debiera condenarse como culposa (art. 152.3º).

    Como bien dice el Ministerio Fiscal, desaparecido de este precepto el término "de propósito" antes exigido en los correlativos 418 y 419 CP 73, los actuales tipos de los arts. 149 y 150 abarcan los casos de dolo directo y también los de dolo eventual en el que entendemos encaja el hecho aquí examinado.

    Además, podemos añadir, estos casos de dolo eventual son los normales en estos delitos de lesiones, en que ordinariamente se golpea a una persona para causarla un daño físico, sin intención de que tal daño se concrete en algo determinado, pero previendo que puede ocurrir el que luego en realidad sucede y aceptándolo para el caso de que se produjera. Quien, como aquí ocurrió, da un puñetazo en la cara y luego, cuando está en el suelo, le pisa en el rostro, es claro que tiene que prever la rotura o pérdida de algún diente. Si actúa así, está aceptando ese resultado o, dicho de otro modo, queriéndolo para el supuesto de que pudiera producirse. Véase la mencionada sentencia de esta sala de 2.10.2002, referida, como hemos dicho, a un caso semejante al presente, también pérdida de dos incisivos por efecto de un puñetazo, donde se razona de modo extenso sobre este problema del dolo para llegar a la conclusión de que lo hubo en su modalidad de eventual.

    Hemos de rechazar este motivo único del presente recurso.

    III.

FALLO

NO HA LUGAR AL RECURSO DE CASACIÓN formulado por Agustín contra la sentencia que le condenó por delito de lesiones, dictada por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Murcia con fecha treinta de mayo de dos mil, imponiendo a dicho recurrente las costas de esta alzada.

Comuníquese esta resolución a la mencionada Audiencia Provincial a los efectos legales oportunos con devolución de la causa que en su día remitió.

Así por esta nuestra sentencia, que se publicará en la Colección Legislativa lo pronunciamos, mandamos y firmamos . Joaquín Delgado García Miguel Colmenero Menéndez de Luarca Joaquín Martín Canivell

PUBLICACION.- Leida y publicada ha sido la anterior sentencia por el Magistrado Ponente Excmo. Sr. D Joaquín Delgado García , estando celebrando audiencia pública en el día de su fecha la Sala Segunda del Tribunal Supremo, de lo que como Secretario certifico.