Sentencia de TS, Sala Quinta, de lo Militar, 8 de Julio de 2004

Ponente:Fernando Pérez Esteban
Número de Recurso:142/2003
Procedimiento:MILITAR - CASACION CONTENCIOSA
Fecha de Resolución: 8 de Julio de 2004
Emisor:Tribunal Supremo - Sala Quinta, de lo Militar
RESUMEN

CîDIGO PENAL MILITAR. INEXACTITUD EN EL CUMPLIMIENTO DE NORMAS. La sentencia razona sobre el car‡cter genŽrico de los deberes, entendiendo que no puede basarse en ellos la concreta obligaci—n de disponibilidad cuya conculcaci—n dio lugar a la correcci—n de la falta leve de ausentarse del lugar de destino. En primera instancia se sanciona por inexactitud en cumplimiento de normas. Confirmada v’a disciplinaria en los dos recursos de alzada. Se desestima casaci—n.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

D. JOSE MARIA RUIZ-JARABO FERRAND. FERNANDO PEREZ ESTEBAND. JAVIER APARICIO GALLEGOD. ANGEL CALDERON CEREZOD. JOSE LUIS CALVO CABELLO

SENTENCIA

En la Villa de Madrid, a ocho de Julio de dos mil cuatro.

En el recurso de casación 201/142/03 que pende ante esta Sala, formalizado por el Ilmo. Sr. Abogado del Estado, en representación de la Administración, contra la sentencia dictada el día 21 de Mayo de 2003 por el Tribunal Militar Territorial Primero en el recurso contencioso disciplinario militar preferente y sumario nº 7/0, interpuesto por D. Blas. Ha sido parte, además del recurrente, el referido Sr. Blas y el Excmo. Sr. Fiscal Togado, y han dictado sentencia los Excmos. Sres. que arriba se relacionan,, bajo la ponencia del Sr.D. FERNANDO PÉREZ ESTEBAN que expresa el parecer de la Sala con arreglo a los siguientes antecedentes de hecho y fundamentos de derecho.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO

El día 17 de Octubre del año 2000 el Capitán Jefe de la Primera Compañía de la Comandancia de la Guardia Civil de Badajoz impuso al Guardia Civil D. Blas dos correctivos de un día de perdida de haberes cada uno, por sendas faltas leves previstas en el art. 7.6 de la Ley Orgánica 11/1991, del Régimen Disciplinario de la Guardia Civil, bajo el concepto de "ausencia del lugar de destino por un plazo inferior a veinticuatro horas", y en el apartado 9 del mismo precepto bajo el concepto de "la inexactitud en el cumplimiento de las normas de régimen interior", resolución sancionadora que fue confirmada en la vía disciplinaria en los dos recursos de alzada formulados por el corregido

SEGUNDO

Agotada dicha vía disciplinaria, el Sr. Blas interpuso recurso contencioso disciplinario militar preferente y sumario ante el Tribunal Militar Territorial Primero, en el que, tras la oportuna tramitación, recayó sentencia, de fecha 21 de Mayo de 2003, que estimó las pretensiones del actor, anulando dichas faltas y sanciones por infringir el derecho fundamental a la legalidad que se deriva del art. 25 de la Norma Suprema.

TERCERO

Los hechos que la sentencia declaró probados son los siguientes: "A la vista de las conclusiones de la Información Reservada instruida por el Teniente Oficial Adjunto de Montijo, D. Luis Francisco, de esta Compañía, ordenada por el Oficial que suscribe en telefonema de fecha 20 de septiembre, sobre la irregular incorporación al Puesto de Talavera la Real, del Guardia Civil con destino en el mismo D. Blas, después de haber finalizado la concentración en la "Operación Verano", en el Puesto de Palmanova (Baleares), se comprueba, que el citado guardia civil prestó su último servicio de 06 a 14 horas del día 31 de agosto, quedando desde ese momento desconcentrado. Que salió de Palma de Mallorca el día 1 de septiembre a las 11,30 horas en barco hacia Valencia, llegando a esa ciudad sobre las 20,30 horas, realizando el trayecto de Valencia a Badajoz en su vehículo particular, llegando a ésta última sobre las 04,30 horas del día 2 donde pernoctó en su domicilio, ya que está debidamente autorizado por la superioridad.

' Que al día siguiente 3, sobre las 13,45 horas, se limitó a llamar por teléfono a su Unidad para informarse sobre el servicio que tenía, diciéndole el Guardia Civil 1º de Servicio de Puertas D. Jon, que tenía nombrado servicio de correrías de 08 a 14 horas del día 5, servicio que prestó en su momento.

' Requerido el sargento 1º Comandante de Puesto D. Juan Pedro, para que manifieste sobre los hechos, dice; que él vio que el día 5 de septiembre sobre las 9,00 horas, ya se encontraba el Guardia Blas prestando servicio de 8,00 a 14,00 horas, no preocupándose mas de cuando había llegado de la concentración ni cuando se había presentado en el Puesto, dando cuenta de su incorporación una vez le dijo el Guardia Blas que él había venido con gente del Núcleo de Servicio de Badajoz, los cuales habían hecho el viaje en avión y éstos hacían servicio el día 4 de septiembre, y que el Guardia Blas había venido por sus medios deducía que era lógico que prestase servicio un día mas tarde.

' Igualmente manifiesta que dejo marcado en el cuadrante servicio de 8 a 14 horas para el Guardia Blas, pensando que para ese día ya se habría incorporado el mismo .

' El Oficial que suscribe, considera que el guardia Blas, al no contar con ningún día extraordinario para la incorporación a su Unidad, sino sencillamente el tiempo necesario para su desplazamiento desde el lugar de concentración hasta su destino, éste debió incorporarse a lo largo del día 2 de septiembre una vez hubiese descansado, así como haber hecho su presentación reglamentaria ante el Comandante de Puesto, tal como previene el artículo 306 del R.D. 2945/83, de 9 de noviembre por el que se aprueban las Reales Ordenanzas del Ejército de Tierra.

' Oído el referido Guardia Civil en presencia del Teniente Adjunto, respecto a su incorporación, alega que no lo hizo así porque al medio día del 2 de septiembre, llegaron a su domicilio unos compañeros del Núcleo de Servicios de esa Capital para recoger unos efectos que él trajo en su vehículo particular, y éstos le dijeron que ellos se habían informado que tenían servicio el día 4, por lo que decidió llamar a su Puesto el día 3, igualmente pensaba que tendría tres días de permiso para desconcentrarse, los mismos que tuvo para la concentración.

' Las alegaciones realizadas por dicho Guardia Civil, no desvirtúan las faltas cometidas, ya que debió comprobar por sí mismo tales extremos, a través de sus superiores, y no confiar en los demás compañeros.

' Y en relación a su no presentación, alega que: normalmente no se observa esa rigidez de la norma hoy día, ya que esa actuación que él tuvo, es la normal de hacerlo, y que de hecho el Sargento no le llamó la atención por ello.

' Indicándosele al respecto que referida norma legal, se encuentra en vigor y que por tanto debió de haber realizado su presentación ante el Comandante de Puesto, para ponerse a sus órdenes, habiéndole nombrado éste servicio correspondiente, y no se hubiese quedado sin prestar servicio durante los días 3 y 4 de septiembre como ocurrió.

' El ahora demandante no tenía asignado ningún servicio concreto, hasta el día 5 de septiembre pues los días 1, 2, 3, y 4 estaba ya catalogado como "concentrado" y "en concentración"

CUARTO

Notificada la sentencia a las partes el letrado del Estado manifestó su propósito de recurrirla en casación, recuso que se tuvo por preparado por auto del Tribunal de instancia de 5 de Agosto de 2003, deduciéndose los oportunos testimonios y certificaciones y emplazándose a las partes para ante esta Sala de lo Militar del Tribunal Supremo.

QUINTO

En virtud de dicho emplazamiento han comparecido ante nosotros el Abogado del Estado, la representación procesal del señor Blas y el Ministerio Fiscal y el primero, en tiempo y forma, formaliza su recurso articulándolo en dos motivos de casación: En el primero, al amparo procesal del art. 88.1 c) de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Contencioso Administrativa se denuncia la vulneración por la sentencia de instancia de lo dispuesto en el art. 248 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y 209 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal; en el segundo, por la vía del art. 88.1.d) de la ley jurisdiccional, se invoca la conculcación de lo establecido en el art. 7.6 de la referida ley 11/199, en cuanto los hechos constituyen la falta leve tipificada en dicho apartado 6º del art. 7 de la ley disciplinaria, que infringió la sentencia al anular dichas falta y sanción apreciadas en la vía disciplinaria, cuya falta es la única, de las dos anuladas por la sentencia, a que se refiere el recurso del legal representante de la Administración. Se solicita de la Sala la estimación del recurso y la casación y anulación de la sentencia de instancia en relación al pronunciamiento sobre la citada falta.

SEXTO

Admitido el recurso por providencia de 18 de Diciembre de 2003, se dio traslado a la representación procesal del Sr. Blas para su contestación en el plazo legal y, transcurrido este sin haberse formulado por la parte el escrito interesado, se le tuvo por decaído en su derecho por providencia de 9 de Febrero de 2004, y se dio traslado al Ministerio Fiscal para el mismo trámite.

SEPTIMO

El Excmo. Sr. Fiscal Togado contesta al recurso oponiéndose a sus dos motivos, por las razones que aduce y se dan aquí por reproducidas en aras de la brevedad, solicitando de la Sala su desestimación y confirmación de la sentencia recurrida.

OCTAVO

No habiéndose solicitado por ninguna de las partes la celebración de vista, ni estimándola la Sala necesaria, se declaró concluso el recurso y por providencia de 29 de Marzo de 2004 se señaló para su deliberación, votación y fallo el día 6 de Julio del mismo año, lo que se ratificó, con comunicación a las partes de los Excmos. Sres. Magistrados que compondrán la Sala, por providencia de 15 de Junio de 2004. El acto de la deliberación, votación y fallo se ha celebrado en la fecha señalada con el resultado decisorio que a continuación se expresa.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO

El primero motivo del recurso del Abogado del Estado se ampara en el artículo 88.1 c) de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, de quebrantamiento de las formas esenciales del juicio por infracción de las normas reguladoras de la sentencia, entendiendo el legal representante de la Administración vulnerados los artículos 248 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y 209 de la Ley de Enjuiciamiento Civil donde se establecen las reglas sobre forma y contenido de las sentencias. Con apoyo en dichos preceptos, se queja el recurrente de la falta de fundamentación de la anulación, que efectuó la sentencia de instancia, de la sanción de un día de pérdida de haberes por falta leve del artículo 7.6 de la Ley de Régimen Disciplinario de la Guardia Civil, Orgánica 11/1991, de 17 de Junio , bajo el concepto de la ausencia del lugar de su destino o residencia por un plazo inferior a veinticuatro horas, con infracción de las normas sobre permisos, que le fue impuesta al entonces encartado, y ahora demandado, por resolución de 17 de Octubre de 2000, confirmada en las sucesivas alzadas. Se aquieta, en cambio, el Abogado del Estado con la anulación, que también llevó a cabo la sentencia que combate, de la otra falta leve y sanción impuesta en la misma resolución sancionadora, consistente en otro día de pérdida de haberes por inexactitud en el cumplimiento de las normas de régimen interior, del mismo artículo 7, apartado 9, por no haber realizado su presentación reglamentaria ante su Comandante de Puesto.

Cree el impugnante que no existe argumentación suficiente que razone la anulación de aquella falta, y su sanción, del art. 7.6 de la L.R.D.G.C. ya que, dice, todo el desarrollo argumentativo de la sentencia se dirige a fundamentar la decisión anulatoria en relación solo con la falta del art. 7.9 de no haber efectuado su presentación ante el comandante de Puesto, de tal forma que considera infringidos los citados preceptos de la Ley Orgánica del Poder Judicial y de la Ley de Enjuiciamiento Civil, supletoriamente aplicable, en cuanto en ellos se exige --más explícitamente en el artículo 209 de esta última disposición legal-- que se expresen las razones y fundamentos legales del fallo y los puntos de hecho y de derecho en que se funden las pretensiones de las partes

Y sobre este último extremo, hay que señalar que tanto el demandante como el Ministerio Fiscal vieron en la instancia plenamente satisfechas sus pretensiones anulatorias de las sanciones impuestas. En cuanto al Abogado del Estado que, en representación de la Administración demandada, contestó al demandante oponiéndose a sus pretensiones, la Sala sentenciadora no solo se refirió a la fundamentación jurídica de esa oposición, sino que la acogió, con cita expresa de ella, para rechazar los argumentos del demandante sobre la pretendida vulneración de su derecho de defensa y a un proceso con todas las garantías, en relación con la información reservada que previamente se instruyó y con la alegada falta de audiencia, si bien difirió de la tesis sostenida por el letrado del Estado en cuanto a la legalidad que la Sala estimó infringida, lo que dio lugar a la estimación del recurso contencioso disciplinario, y debe hacerse aquí hincapié en la constante doctrina jurisprudencial de que la congruencia con las cuestiones planteadas no exige una argumentación exhaustiva sobre todas las alegaciones de las partes y no se vulnera porque los Tribunales basen sus fallos en fundamentos jurídicos distintos de los aducidos por aquellas (Ss. de este Tribunal de 18 de Octubre de 1991, 25 de Junio de 1996, 18 de Noviembre de 2003, y otras muchas que recogen la doctrina del Tribunal Constitucional en Ss. T.C., entre las recientes, 45/2003, 91/2003, 110/2003 y 114/2003.

SEGUNDO

En cuanto a la falta de motivación que denuncia el Abogado del Estado, por incongruencia o desconexión entre los razonamientos y el fallo de la sentencia en lo referente a la falta leve cuya anulación impugna, constituye un vicio procesal que puede tener acomodo en el apartado c) del artículo 88.1 de a Ley de la Jurisdicción, y representa la infracción, no solo de los preceptos de la Ley Orgánica del Poder Judicial y de la Ley de Enjuiciamiento Civil a que se refiere la parte, sino esencialmente de la prescripción constitucional contenida en el punto tercero del artículo 120 de la Suprema Norma de que las sentencias serán siempre motivadas. Lo que ocurre es que del análisis de la resolución judicial recurrida no resulta que el Tribunal que la dictó haya incurrido en tan grave conculcación.

En efecto, el cumplimiento del deber de motivación, y, por tanto, la congruencia o conexión entre las argumentaciones y el fallo, comprende la exteriorización de un razonamiento jurídico que aparezca como causa de la decisión del juzgador, razonamiento que se extienda, explícita o implícitamente, a las cuestiones planteadas en el proceso, en el sentido a que nos hemos referido, y que necesiten ser abordadas por depender de ellas esa decisión que ha de comprender todas las pretensiones deducidas (Sentencia, entre las más recientes, de 10 de Marzo de 2003 y 29 de Marzo de 2004, entre muchas otras). En el caso que examinamos, la resolución sancionadora fundamenta la apreciación de la falta leve del art. 7.6, de ausencia del lugar de destino o residencia, en que habiendo llegado el encartado, después de su concentración en la "Operación verano" en el Puesto de Palmanova (Baleares), a su domicilio autorizado sobre las 4,30 horas del día 2 de Septiembre de 2000, hasta el día 3 de Septiembre, a las 13,45 horas, no llamó por teléfono a su Unidad para informarse sobre el servicio que tenía. Entendió la Autoridad disciplinaria que "una vez hubiese descansado", como se dice en la resolución, debía haberse incorporado y hecho su presentación reglamentaria ante el Comandante de Puesto. Se cita el artículo 306 de las Reales Ordenanzas del Ejército de Tierra, aprobadas por R.D. 2945/83, de 9 de Noviembre, como infringido y se aprecian las dos faltas leves de que queda hecho mérito. En la resolución de la primera alzada se fundamenta la apreciación de la única falta cuya anulación se combate en este recurso en la obligación que se establece en el artículo 221 de las Reales Ordenanzas de las Fuerzas Armadas Ley 85/1978, de 28 de Diciembre que, en el apartado correspondiente a "retribuciones e incompatibilidades" del Título VI, relativo a los deberes y derechos del militar de carrera, dispone que este, en situación de actividad, estará en disponibilidad permanente para el servicio, y se invocan los artículos 13 y 15 de la Ley 2/1986, de 13 de Marzo de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Y en la resolución de la segunda alzada, suprimiendo la mención de estos dos últimos preceptos, se añade al artículo 221 RROOFAs, para fundamentar esa disponibilidad, el artículo 5.4 de la Ley que acabamos de mencionar de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, que dispone que dichas Fuerzas y Cuerpos deberán llevar a cabo sus funciones con total dedicación, debiendo intervenir siempre en cualquier tiempo y lugar, se hallasen o no de servicio, en defensa de la ley y de la seguridad ciudadana.

A la vista de ello, y de las alegaciones de las partes, la sentencia razona sobre el carácter genérico de los deberes a que se refieren los mencionados artículos 221 de las Reales Ordenanzas y 5.4 de la Ley 2/1986, entendiendo que no puede basarse en ellos la concreta obligación de disponibilidad cuya conculcación dio lugar a la corrección de la falta leve de ausentarse del lugar de destino. Y, ciertamente, si hace especial hincapié en la inaplicabilidad de los artículos 306 y 309 de las Reales Ordenanzas del Ejército de Tierra que fundamentaron explícitamente en la resolución sancionadora la apreciación de la otra falta de no presentación al Comandante del Puesto, y cuya anulación por la resolución judicial, como hemos dicho, no se recurre, es porque, en realidad, la incorporación al Puesto se exige, en este caso, a los efectos de esa presentación, a la que se anuda el cumplimiento del deber de disponibilidad cuya infracción determinó la calificación de la falta anulada. Y así, la inaplicabilidad de los preceptos de los arts. 306 y 309 RROOET, correctamente razonada en la resolución judicial, tiene también su efecto respecto a esta falta del art. 7.6 que nos ocupa, y completa la argumentación sentencial, suficiente, pero ciertamente escueta, relativa a la inadecuación de los invocados preceptos de las RROOFAs y ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para dar cobertura a la apreciación de la falta leve de ausencia de su destino, a cuyos concretos presupuestos fácticos nos vamos a referir a continuación al examinar el segundo motivo articulado. En definitiva, se ha cumplimentado, en lo sustancial, lo previsto en los preceptos invocados por el recurrente y la motivación de la sentencia cumple la exigencia constitucional, resultando el fallo congruente con los razonamientos del Tribunal, por lo que este primer motivo del recurso debe rechazarse.

TERCERO

En el segundo motivo del recurso, por la vía del art. 88.1,d) de la Ley de la Jurisdicción, se denuncia vulneración de lo dispuesto en el apartado 6 del artículo de la Ley 11/1991. Se tipifica en él, como ya hemos dicho, la falta leve de "la ausencia del lugar del destino o residencia por un plazo inferior a veinticuatro horas, con infracción de las normas sobre permisos". Cree el recurrente que los hechos son constitutivos de dicha falta y que la sentencia que combate infringió el aludido precepto disciplinario cuando anuló y dejó sin efecto esa falta, apreciada en la vía disciplinaria, y la sanción que la corrigió.

Pero consideramos que no ha existido la infracción denunciada. La resolución sancionadora, ya lo hemos dicho, estima conculcado el deber de disponibilidad a que estaba sujeto el encartado. No obstante, la falta descrita en la citada disposición exige, no solo la quiebra de ese deber, sino también que esa quiebra provenga del hecho objetivo de la ausencia. El sancionado, y ahora recurrido, estaba autorizado para residir en Badajoz, de manera que su presencia en el domicilio habitual, cuando estaba franco de servicio, en modo alguno puede constituir la ausencia que es objeto del reproche disciplinario. En los propios hechos probados de la sentencia, se hace referencia a que el día dos de Septiembre, es decir, pocas horas después de que el corregido hubiese llegado a Badajoz, fue informado de que a sus compañeros, que habían regresado al Puesto después de esa misma concentración de la "Operación verano", se les había nombrado servicio para el día 4 de Septiembre, a pesar de que, por haber hecho el viaje en avión, habían llegado antes. Era perfectamente racional entender que al menos hasta ese día no tendría servicio. La llamada al Puesto el día 3 a las 13,45 horas no puede considerarse retrasada o negligente, y en ese sentido se pronuncia el propio Comandante del Puesto. El deber de disponibilidad lo que podría haber exigido era la presentación a su Comandante de Puesto. Pero la falta de presentación no constituye el tipo disciplinario de la ausencia y fue ya calificada en el nº 9 del artículo 7 y corregida en la vía disciplinaria, habiéndose anulado por la sentencia de instancia esa falta de "inexactitud en el cumplimiento de las normas de régimen interior", anulación que devino firme al no ser recurrido ante nosotros ese pronunciamiento sentencial. Hay que recordar al recurrente que, contra lo que manifiesta en su recurso, el sancionado no regresaba al Puesto después de "treinta y un días de vacaciones", sino tras la concentración en el Puesto de Palmanova con motivo de la "Operación verano". Y que realizó su último servicio en este Puesto de Baleares el día 31 de Agosto. Acreditado que no tenía nombrado ningún servicio en el Puesto de su destino hasta el día 5 de Septiembre, después de haber realizado, con el debido permiso, el trayecto Valencia Badajoz en su vehículo particular, no se aprecia la concurrencia de los elementos típicos de la falta contra cuya anulación por la sentencia de instancia se recurre, por lo que procede la desestimación de este segundo motivo y, con él, de todo el recurso.

CUARTO

Las costas deben declararse de oficio, al administrarse gratuitamente la Justicia Militar, conforme al artículo 10 de la L.O. 4/1.987 de 15 de julio.

En consecuencia,

FALLAMOS

Que debemos desestimar y desestimamos el recurso de casación 201/142/2003 formalizado por el Abogado del Estado, en representación de la Administración, contra la sentencia de 21 de Mayo de 2003 dictada por el Tribunal Militar Territorial Primero en el recurso contencioso disciplinario militar preferente y sumario 7/01, que estimó la demanda interpuesta por D. Blas y anuló la sanción de un día de pérdida de haberes que, por falta leve del artículo 7.6 de la Ley de Régimen Disciplinario de la Guardia Civil, le fue impuesta al señor Blas por resolución disciplinaria de 17 de Octubre de 2000, sin que haya sido recurrida la otra sanción, también por falta leve, que le fue impuesta en la misma resolución y que, asimismo, fue dejada sin efecto por la referida sentencia, que queda, así, firme.

Así por esta nuestra sentencia, que se publicara en la Colección Legislativa, lo pronunciamos, mandamos y firmamos

PUBLICACION.- Leida y publicada ha sido la anterior sentencia por el Magistrado Ponente Excmo. Sr. D Fernando Pérez Esteban , estando la misma celebrando audiencia pública en el día de la fecha, de lo que como Secretario, certifico.