STS, 29 de Mayo de 2007

Ponente:JOAQUIN SAMPER JUAN
Número de Recurso:1625/2006
Fecha de Resolución:29 de Mayo de 2007
Emisor:Tribunal Supremo - Sala Cuarta, de lo Social
RESUMEN

EXPEDIENTE DE REGULACIÓN DE EMPLEO ANULADO CON POSTERIORIDAD. SITUACIÓN DEL TRABAJADOR QUE NO IMPUGNO LA RESOLUCIÓN DE LA AUTORIDAD LABORAL. Las sentencias anulatorias de las autorizaciones administrativas de despidos colectivos, al privar a los despidos acordados, de manera sobrevenida, de un requisito constitutivo de su validez afectan a todos los trabajadores despedidos, con independencia de que impugnaran o no la autorización administrativa revocada. La fuerza expansiva de la sentencia anulatoria de la autorización de un despido colectivo legitima a todos los trabajadores afectados para pedir el reingreso en la empresa y para demandar por despido. En primera instancia se estima parcialmente la demanda. Se estima la suplicación. Se estima la casación.

 
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CONTENIDO

SENTENCIA

En la Villa de Madrid, a veintinueve de Mayo de dos mil siete.

Vistos los autos pendientes ante la Sala en virtud de recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto en nombre y representación de Juan Luis contra sentencia de 20 de febrero de 2006 dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Murcia por la que se resuelve el recurso de suplicación interpuesto por Ferroatlantica, S.L.U. contra la sentencia de 1 de abril de 2005 dictada por el Juzgado de lo Social de Cartagena nº 2 en autos seguidos por D. Juan Luis frente a Ferroatlantica, S.L.U., Fertiberia, S.A. y FOGASA sobre despido.

Es Magistrado Ponente el Excmo. Sr. D. JOAQUÍN SAMPER JUAN

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO

Con fecha 1 de abril de 2005 el Juzgado de lo Social de Cartagena nº 2 dictó sentencia en la que consta la siguiente parte dispositiva: "Que estimando parcialmente la demanda interpuesta por D. Juan Luis contra la empresa "Ferroatlantica, S.L.U.", contra la empresa "Fertiberia, S.A." y contra el Fondo de Garantía Salarial, debo declarar y declaro nulo el despido del actor efectuado por la entidad "Ferroatlantica, S.L.U", y dada la imposibilidad de readmisión del trabajador, declaro extinguida a esta fecha la relación laboral que unía a las partes, y condeno a la empresa demandada a que abone al trabajador la cantidad de 60.035,43 euros en concepto de indemnización, cantidad de la que se descontará la ya percibida en tal concepto como consecuencia del expediente de regulación de empleo, así como condeno a la referida empresa a abonar al trabajador demandante los salarios dejados de percibir desde el 15 de noviembre de 2004 hasta la de la presente resolución, a razón de 52,49 euros diarios, de los que deberán descontarse, en su caso, las percepciones salariales percibidas por el trabajador o prestaciones de Seguridad social. Al tiempo que debo absolver y absuelvo a la empresa "fertiberia, S.A." de todas las pretensiones deducidas en su contra. Y todo ello, sin perjuicio de la responsabilidad que pudiera corresponder al Fondo de Garantía Salarial en los términos previstos en nuestro ordenamiento jurídico".

SEGUNDO

En dicha sentencia se declararon probados los siguientes hechos: "Primero.- El demandante vino prestando servicios para la empresa "Fertilizantes Enfersa, S.A." (actualmente denominada "Ferroatlantica, S.L.U.") en el centro de trabajo de Escombreras (Cartagena), con antigüedad de 10 de diciembre de 1979 y categoría profesional de Oficial de 1 a (nivel 11). SEGUNDO.- En virtud de los expedientes de regulación de empleo números 125/93 y 144/93, aprobados por resolución de la Dirección General de Trabajo de fecha 5 de mayo de 1.993, la empresa demandada "Fertilizantes Enfersa, S.A." (actualmente denominada "Ferroatlántica, S.L.U.") procedió a extinguir en fecha 17 de septiembre de 1993 la relación laboral del demandante. TERCERO.- Como consecuencia de la referida extinción, el demandante percibió una indemnización de 11.290,45 euros, correspondiente a 20 días de salario por año de servicio. CUARTO.- Por sentencias de la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid dictadas en fecha de 12 de mayo de 2001 y de 1 de junio 01, confirmadas por las Sentencias dictadas por el Tribunal Supremo en fechas 12 de mayo de 2004 y 20 de octubre de 2004, se decretaba la nulidad de los Expedientes de Regulación de Empleo a que se refiere el ordinal segundo de los hechos probados. Las referidas Sentencias fueron notificadas al demandante en fecha 27 de mayo de 2004 (hecho no controvertido) QUINTO.- Una vez decretada la nulidad de los Expedientes de Regulación de Empleo en virtud de las Sentencias a que se refiere el ordinal precedente el demandante no ha sido readmitido en su puesto de trabajo. SEXTO.- El salario diario del demandante en el año 1993 ascendía a 40,81 euros por todos los conceptos. Dicho salario, actualizado al año 2004, ascendería a 52,49 euros diarios. SÉPTIMO.- En virtud de escritura pública de 19 de octubre de 1.993 la empresa "Fertilizantes Enfersa, S.A." aportó a "Fertiberia, S.A." sus terrenos e instalaciones en el valle de Escombreras. A la fecha de la referida transmisión el centro de trabajo se encontraba cerrado y sin actividad alguna, estando, a esta fecha, extinguidos los contratos de trabajo de todos los trabajadores. En virtud de la misma escritura se aportaron otras fábricas de fertilizantes que sí tenían y todavía tienen actividad empresarial. La referida escritura obra al ramo de prueba de la empresa "Ferroatlántica, S.L.U." como documento n° 1. OCTAVO El demandante no ostentaba en la fecha del despido ni durante el año anterior al mismo cargo alguno de representación sindical o legal de los trabajadores. NOVENO.- El demandante en la actualidad esta prestando servicios por cuenta y orden de la empresa "Bioferma Murcia, S.A." desde el 18 de junio de 2003 DÉCIMO.- El demandante presentó solicitud de conciliación ante el S.M.A.C el 21 de junio de 2004, celebrándose en fecha 8 de julio de 2004 el acto de conciliación con el resultado de "sin avenencia". UNDÉCIMO.- En fecha de 8 de julio de 2004, tuvo entrada en el Decanato de los Juzgados de Cartagena la demanda originadora de las presentes actuaciones, en virtud de la cual se accionaba por despido nulo, o subsidiariamente improcedente. DUODÉCIMO.- En la actualidad el centro de trabajo en el que el actor prestaba sus servicios por cuenta y orden de la empresa "Fertilizantes Enfersa, S.A" (actualmente "Ferroatlántica, S.L.U.) se encuentra cerrado y sin actividad alguna".

TERCERO

La citada sentencia fue recurrida en suplicación por Ferroatlantica, S.L.U. ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Murcia la cual dictó sentencia en fecha 20 de febrero de 2006 en la que dejando inalterada la declaración de hechos probados de la sentencia de instancia, consta la siguiente parte dispositiva: "Que con estimación del recurso de Ferroatlántica, S.L.U, debemos revocar y revocamos la sentencia recurrida dejándola sin efecto, pues no existe despido del actor. En consecuencia, debemos absolverla y la absolvemos".

CUARTO

Por la representación procesal de D. Juan Luis se preparó recurso de casación para unificación de doctrina. En su formalización se invocó como sentencia de contraste la dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Valencia de fecha 13 de enero de 2000, rec. 1156/99.

QUINTO

Por providencia de fecha 9 de octubre de 2006 se procedió a admitir a trámite el citado recurso y, tras ser impugnado el recurso, pasaron las actuaciones al Ministerio Fiscal, que presentó informe en el sentido de considerarlo improcedente, e instruido el Magistrado Ponente, se declararon conclusos los autos, señalándose para votación y fallo el día 22 de mayo de 2007, en el que tuvo lugar.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO

La cuestión que plantea el presente recurso de casación para unificación de doctrina, que ya ha sido abordada y resuelta por esta Sala de lo Social del Tribunal Supremo en sentencias precedentes, consiste en determinar si tiene o no acción de despido el trabajador cuyo contrato de trabajo se extinguió (en 1993) por decisión del empresario acordada en virtud de una autorización administrativa de despido colectivo (art. 51 ET ) que luego fue revocada por decisión jurisdiccional (acordada en 2001, y que obtuvo firmeza en 2004), pese a que el demandante no había impugnado en su momento el acto de la autoridad laboral de autorización del despido colectivo.

Esta cuestión fue resuelta favorablemente para el actor, por el Juzgado de lo Social de Cartagena nº 2, entendiendo que dicha sentencia tiene eficacia general o "erga omnes", lo que fue rechazado por la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Murcia que ahora se recurre. Y contra ella se ha interpuesto por el trabajador interesado el presente recurso en el que ha aportado como sentencia contradictoria, al igual que en otros casos anteriores, la dictada en 13-1-2000 (Rec.- 1156/99 ) por la Sala de lo Social del TSJ de la Comunidad Valenciana que en supuesto idéntico al de este proceso, llegó a la conclusión de que la falta de impugnación por el trabajador de la resolución que dio lugar al expediente de regulación de empleo le impedía beneficiarse de los efectos de aquella anulación.

Concurre pues el requisito de la contradicción exigido por el art. 217 LPL, siendo irrelevante que en la sentencia de contraste se examine la caducidad de la acción por despido y en la recurrida se debata la falta de acción, puesto que el núcleo esencial del debate es, como se ve, el mismo.

SEGUNDO

En su escrito de impugnación, la parte recurrida denuncia, además de la falta de contradicción que ya ha sido analizada y rechazada, denuncia defectos de forma en el escrito de preparación del recurso, la indebida unión del documento que con el número 2 se acompañó al escrito de formalización y la insuficiencia de la censura jurídica planteada. La Sala ha rechazado ya idénticos reproches en las sentencias que luego se dirá, con argumentos que hacemos nuestros y que, en síntesis, son los siguientes:

  1. ) Respecto al documento que se acompañó con el escrito de formalización del recurso, consistente en un auto de la Sala de lo contencioso-administrativo de Madrid, aunque se aceptara que no debió unirse a autos, de acuerdo con lo dispuesto en el art. 231 de la Ley de Procedimiento Laboral, resulta que en este momento procesal ya no procede acordar su inadmisión, sino tan solo no tomar en consideración su contenido, que es lo que va a hacer la Sala, con lo que en definitiva se consigue el mismo resultado material querido por la parte recurrida.

  2. ) El escrito de preparación cumple suficientemente las exigencias del art. 217 de la Ley de Procedimiento Laboral, pues expone el núcleo de la contradicción, y designa las sentencias respecto a las que se produce la contradicción, no siendo exigible en este documento la relación precisa y circunstanciada que impone el 222 de la propia Ley para el escrito de formalización.

  3. ) Finalmente, la falta de censura jurídica es objeción igualmente rechazable. Aunque la estructura y la técnica de exposición del escrito de interposición de la parte recurrente no sean tal vez las más apropiadas, lo cierto es que su lectura detenida permite identificar sin especial dificultad, como exige el art. 222 LPL, la argumentación relativa a la infracción denunciada, que concierne al art. 72.2 de la vigente Ley de la Jurisdicción Contencioso -administrativa (LJCA) y a la jurisprudencia de la Sala 3ª de este Tribunal establecida a propósito de este precepto. Debemos entrar, por tanto, en el fondo del asunto.

TERCERO

Sobre la cuestión controvertida se ha pronunciado esta Sala en numerosas sentencias de unificación de doctrina referidas todas ellas a las mismas empresas demandadas en este caso, frente a recursos idénticos al presente y en los que se invocó, como término de comparación, la misma sentencia referencial que ahora. La primera de nuestras sentencias fue la dictada el 10 de octubre de 2006 (rcud. 5379/2005 ), a la que han seguido luego otras muchas, entre las que cabe citar, las de 16-11-06 (rcud. 5359/05), 29-11-06 (rcud. 117/2006), 8-2-07 (rcud. 5365/05), 17-2-07 (rcud. 5381/05), 7-3-07 (rcud. 98/06) 12-3-07 (rcud. 5378/05) y 20-3-07 (rcud 462/06), a cuya doctrina ha de estarse por elementales principios de seguridad jurídica y de igualdad en la aplicación de la ley, acordes con la naturaleza y significación del recurso que nos ocupa. La tesis sostenida en todas ellas es contraria a la que mantiene la sentencia recurrida, por lo que el recurso debe ser estimado.

Los fundamentos de la sentencia de 10 de octubre de 2006, que se han reproducido en su práctica literalidad en las sucesivas, se pueden resumir como sigue: 1) el inciso inicial del art. 72.2 LJCA ordena la "anulación de una disposición o acto (administrativos) para todas las personas afectadas"; 2 ) de acuerdo con la jurisprudencia contencioso-administrativa, las "personas afectadas" no son únicamente quienes fueron parte en el procedimiento, sino todos aquellos a los que alcanzan los efectos de la sentencia (recientemente STS Cont. de 7-6-05, rec. 2492/03), doctrina jurisprudencial que cuenta con larga tradición en el referido orden jurisdiccional (STS Cont. de 30-11-83, 12-11-91, y 26-1-92 en aplicación del precepto equivalente de la LJCA de 1956 ); 3) la definición amplia del círculo de "personas afectadas" por la anulación de una disposición o de un acto administrativo es coherente con el deber de publicación establecido en los incisos siguientes del mismo art. 72.2 LJCA para las sentencias anulatorias tanto de las disposiciones generales como de los actos administrativos cuyos efectos se proyecten sobre "una pluralidad indeterminada de personas";

4) las sentencias anulatorias de las autorizaciones administrativas de despidos colectivos, al privar a los despidos acordados, de manera sobrevenida, de un requisito constitutivo de su validez afectan a todos los trabajadores despedidos, con independencia de que impugnaran o no la autorización administrativa revocada

(s. de 31-5-06, rcud. 5310/04); y 5) la fuerza expansiva de la sentencia anulatoria de la autorización de un despido colectivo legitima a todos los trabajadores afectados para pedir el reingreso en la empresa y para demandar por despido, de acuerdo con lo que ha venido entendiendo la jurisprudencia social, si bien en supuestos en que no se había cuestionado tal derecho de acción (ss. de 21-12-01, rcud. 4189/00; 17-1-02, rcud. 4759/00; y 24-1-06, rcud. 4915/04).

CUARTO

La sentencia estimatoria de unificación de doctrina debe resolver el debate de suplicación con arreglo a la doctrina unificada. Ello comporta en el caso y de conformidad con el precedente informe del Ministerio Fiscal: 1) la declaración del derecho del trabajador demandante a ejercitar la acción de despido; y

2) la devolución de las actuaciones al tribunal de suplicación para que, sobre la base de la premisa anterior, resuelva con libertad de criterio los dos últimos motivos del recurso de suplicación interpuesto por la empresa, respecto de los cuales no se ha pronunciado.

Por lo expuesto, en nombre de S. M. El Rey y por la autoridad conferida por el pueblo español.

FALLAMOS

Estimamos el recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por DON Juan Luis, contra la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Murcia, de fecha 20 de febrero de 2006

, en el recurso de suplicación interpuesto contra la sentencia dictada el 1 de abril de 2005 por el Juzgado de lo Social nº 2 de Cartagena que confirmamos, en autos seguidos a instancia de dicho recurrente, contra FERROATLANTICA, S.L.U., FERTIBERIA, S.A. y FONDO DE GARANTIA SALARIAL. Casamos y anulamos la sentencia recurrida. Y resolviendo el debate de suplicación: 1) declaramos el derecho del trabajador demandante a ejercitar la acción de despido; y 2) devolvemos las actuaciones al tribunal de suplicación para que, partiendo de la premisa anterior, resuelva con libertad de criterio los dos últimos motivos del recurso de suplicación interpuesto por la empresa, respecto de los cuales no se ha pronunciado.

Devuélvanse las actuaciones al órgano jurisdiccional que corresponda,con la certificación y comunicación de esta resolución.

Así por esta nuestra sentencia, que se insertará en la COLECCIÓN LEGISLATIVA, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

PUBLICACIÓN.- En el mismo día de la fecha fue leída y publicada la anterior sentencia por el Excmo. Sr. Magistrado D. Joaquín Samper Juan hallándose celebrando Audiencia Pública la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, de lo que como Secretario de la misma, certifico.