STS 1827/2001, 16 de Octubre de 2001

Ponente:CONDE-PUMPIDO TOURON, CANDIDO
Número de Recurso:283/2000
Procedimiento:PENAL - 01
Número de Resolución:1827/2001
Fecha de Resolución:16 de Octubre de 2001
Emisor:Tribunal Supremo - Sala Segunda, de lo Penal
RESUMEN

"IMPROCEDENCIA DE ATENUANTE ANALÓGICA O EXIMENTE INCOMPLETA POR RESPONSABILIDAD DISMINUIDA. No cabe calificar como enfermedad atenuatoria de la responsabilidad penal lo que no es más que una reacción brutal de cosificación de la pareja. Es claro que, como señala el Forense, el acusado era una persona dotada de suficientes recursos mentales para conocer el alcance de sus actos y actuar conforme a ese conocimiento, y fue él quien decidió libremente, con plena capacidad, recurrir a la violencia en lugar de asumir y superar la decisión adoptada por su excompañera sentimental. En primera instancia se condena a Pedro Antonio como autor de un delito continuado de allanamiento de morada, a la pena de prisión de 2 años y 6 meses de prisión. Como autor de una falta de maltrato, una falta de daños, de un delito de coacciones, de una falta de lesiones, de un delito de homicidio en grado de tentativa, y de un delito de amenazas. Se desestima el recurso de casación interpuesto por Pedro Antonio, con costas."

 
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CONTENIDO

SENTENCIA

En la Villa de Madrid, a dieciséis de Octubre de dos mil uno.

En el recurso de casación por INFRACCION DE LEY, INFRACCION DE PRECEPTO CONSTITUCIONAL Y QUEBRANTAMIENTO DE FORMA que ante Nos pende, interpuesto por Pedro Antonio , contra sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Ciudad Real (sec. 1ª), por delito de HOMICIDIO EN GRADO DE TENTATIVA, ALLANAMIENTO DE MORADA; FALTAS DE MALTRATO, DAÑOS, LESIONES Y COACCIONES Y AMENAZAS, los componentes de la Sala Segunda del Tribunal Supremo que al margen se expresan se han constituido para la Vista prevenida por la Ley, bajo la Presidencia y Ponencia del Excmo. Sr. D. Cándido Conde-Pumpido Tourón, siendo partes recurridas EL MINISTERIO FISCAL y Celestina Y Juan Miguel (como acusación particular), habiendo estado representados el recurrente por la Sra. Díaz Cañavate Levenferd y Sra. Montero Cozar Millet por los recurridos.

ANTECEDENTES

  1. - El Juzgado de Instrucción nº 3 de Ciudad Real instruyó sumario 4/97 y una vez concluso lo remitió a la Audiencia Provincial de dicha localidad (Sec. 1ª), que con fecha 1 de diciembre de 1999, dictó Sentencia que contiene los siguientes HECHOS PROBADOS:

    Resulta probado y así se declara que Pedro Antonio , nacido el 23 de agosto de 1958 y sin antecedentes penales, mantuvo una relación sentimental de pareja con Celestina de unos 17 años, conviviendo bajo el mismo techo durante 6 años aproximadamente.

    En junio de 1995, Celestina decidió poner fin a esa relación, comunicándoselo a Pedro Antonio . Tal decisión, que Pedro Antonio no admitía provocó además un cambio de actitud sustancial por su parte en la relación de ambos, de forma que su reacción se concretó en una actitud continua de control, hostigamiento y acoso hacia Celestina , consistente en actos como mirar el contenido de su bolso, privarle de tarjetas de crédito, del carnet de identidad o controlarla cuando Celestina estaba en casa de su madre en Aldea del Rey.

    Ante esta situación y siendo consciente Celestina que no era posible finalizar definitivamente la relación en ese momento, optó por continuar y así esperó. En septiembre, aprovechando un viaje de Pedro Antonio a Cuenca, se fué a una vivienda que previamente había alquilado en Ciudad Real, sita en calle DIRECCION000 nº NUM000 , dejándole una nota en la que le decía entre otras cosas, que se iba y que no la buscara.

    Esta situación generó en Pedro Antonio un cuadro psicopatológico caracterizado por pérdida de peso, anorexia, tristeza, ansiedad, déficit de atención, falta de interés por casi todo, insomnio pertinaz, ansiedad importante, ideas circulares en torno al problema, sentimiento de incapacidad para rehacer su vida diaria, su futuro y su negocio, en definitiva, una situación calificada clínicamente como de trastorno de adaptación, con alteración mixta de emociones y disociales.

    En este estado y ante el desconocimiento de donde se podría encontrar Celestina y con la clara intención de que volviera con él, Pedro Antonio dedicó todos sus esfuerzos a intentar localizarla en una desesperada búsqueda a través de familiares y amigos llegando incluso a ir por las calles con una fotografía de ella preguntando a personas desconocidas si la habían visto. Resultado de todo ello fue que el día 21 de octubre de 1996, consiguió saber cual era el nuevo domicilio de Celestina , decidiendo ir.

    Esa noche, previamente, se dirigió a casa de María Virtudes , hermana de Celestina , a la que informo que ya había localizado a Celestina y que iba a ir a verla, por lo que María Virtudes decidió acompañarlo en previsión de que pudiera ocurrir algo y para apoyar a su hermana.

    Cuando llegaron al domicilio de Celestina , María Virtudes y Pedro Antonio se dirigieron hacia la puerta, mientras el marido de María Virtudes se quedó esperando. Llamaron al portero automático de la puerta de la calle, y cuando Celestina contestó fue María Virtudes la que habló, abriendo Celestina dicha puerta.

    Salió al rellano de la escalera y cuando vió que Pedro Antonio venía con su hermana, inmediatamente entró de nuevo en el piso cerrando la puerta, con la intención de que Pedro Antonio no pudiera entrar, a l vez que reprochaba enérgicamente a su hermana que hubiera revelado su domicilio a Pedro Antonio .

    Ante la firme actitud de Celestina de no abrir la puerta, Pedro Antonio comenzó a dar patadas, echándose hacia atrás para coger impulso, hasta que la cerradura se rompió y se abrió la puerta. Entonces pasaron, y una vez dentro Celestina le insistió para que se fuera, haciéndole caso omiso, y comenzó a insultarla.

    Pedro Antonio , que ya tenía conocimiento de la relación que Celestina estaba manteniendo con Juan Miguel , marido de su hermana, le recriminó su actitud y le insistió persistentemente para que lo reconsiderara y que volviera con él. Llamó desde su teléfono móvil a su hermano Jose Francisco encargándole que recogiera a Juan Miguel , y que se dirigieran allí. Cuando éstos llegaron, estuvieron hablando, concluyendo en que irían a Almagro para hablar con la mujer de Juan Miguel y hermana de Pedro Antonio . Una vez que todos se fueron, dirigiéndose María Virtudes con su marido para su domicilio, y Jose Francisco con Juan Miguel para Almagro, Pedro Antonio aprovechando que ya Celestina estaba sola y la cerradura rota y por lo tanto la puerta abierta, volvió al domicilio, y nuevamente entró sin el consentimiento de Celestina , que otra vez le pidió que se marchara Ante esta actitud, Pedro Antonio empezó a insultarla, pasó al dormitorio y abrió los armarios diciendo que iba a quemar la ropa, la cogió del pelo, la arrodilló y le dió dos puñetazos, salió al salón, la cogió fuertemente, sacándole del domicilio contra su voluntad, alertando los gritos de Celestina a los vecinos, que salieron a la escalera, por lo que al llegar al rellano, la presencia de éstos provocó que Pedro Antonio la soltara, y se fuera, llamándola "gilipollas". En momento no determinado de aquella misma noche, tiro contra la vivienda unas quince piedras de gran tamaño, que no llegaron a romper ventana alguna y que cayeron al patio.

    Entre los días 21 y 24 de octubre, Pedro Antonio , se presentó en varias ocasiones en el domicilio de Celestina y Juan Miguel , llamando insistentemente a la puerta y lanzando piedras a las ventanas de la casa.

    El día 24 de octubre por la noche y en las inmediaciones del domicilio de Celestina y Juan Miguel , Pedro Antonio se acercó a éstos, entregándole a Juan Miguel una fotocopia de una composición que él había realizado con una fotografía de Celestina y el siguiente texto: "Esta persona ha traicionado la honra, confianza y la moralidad de su madre, novio y hermanos, sobre todo de su padre que desde el cielo la está viviendo vivir en pecado con un hombre casado que además es marido de la hermana de su novio y aún la quiere. El se llama Juan Miguel y es padre de dos niñas y una niña de 10, 8 y 5 años. trabaja en la Caja Rural de Ciudad Real, oficina principal de calle Alarcos. Vecinos repudiar estas cosas".

    Juan Miguel , la rompió y vió como en las manos Pedro Antonio llevaba más. Cuando regresaron a su casa, comprobaron que había echado una por debajo de la puerta.

    El día 25 de octubre, sobre las 7 horas, Pedro Antonio se dirigió conduciendo el vehículo de su propiedad matrícula MY-....-.... , a los alrededores del domicilio de Celestina y Juan Miguel , los vió salir cogidos de la mano y les siguió. Cuando éstos iban por la calle Virgen de Begoña, se acercó hacia ellos y dirigiéndose a Celestina le dijo "Puta no te rías". Dió marcha atrás, se introdujo en la calle Nuestra Señora de Alarcos y con un ánimo deliberado de atentar contra la vida de Juan Miguel , cuando vió que Juan Miguel y Celestina iban a cruzar la calle, dirigió el vehículo a gran velocidad contra ellos, y cuando se dio cuenta de que alcanzaría a Celestina , frenó para evitar atropellarla, lo que no consiguió por la misma inercia del automóvil, quedando Celestina entre las ruedas delanteras y traseras, causándole lesiones en el hombro, región sacrolumbar y pierna derecha, tardando en curar 6 días y precisando una asistencia facultativa.

    Como quiera que Juan Miguel había conseguido esquivar este acometimiento, y siguiendo con su inicial intención, Pedro Antonio dió marcha atrás bruscamente, de forma que la parte trasera del vehículo colisionó con unos contenedores de basura, y rompió un árbol, y seguidamente dirigió a gran velocidad el vehículo contra Juan Miguel , que se encontraba en la esquina del Colegio del Pilar, saltando éste instintivamente contra el capot, evitando de este modo ser atrapado e impactando y empotrándose el vehículo contra el muro del citado Colegio y causando el derrumbe del muro, de la valla y doblando la reja de forja que había encima de la pared del mismo.

    Despúes se dirigió al Cuartel de la Guardia Civil de Almagro, donde dijo que había tenido un accidente.

    A consecuencia de estos hechos, Juan Miguel sufrió lesiones de las que tardó en curar 7 días, necesitando asimismo una asistencia facultativa.

    A partir del día 6 de noviembre, en que se acordó la libertad provisional, Pedro Antonio , continuó en una actitud claramente intimidatoria contr Celestina , concretándose en continuas llamadas a la casa de su madre en Aldea preguntando "donde está esa puta", e incluso localizándola un día que fué a comer a casa de su amiga Alejandra en Almagro y diciéndole a través del teléfono que había contratado a un especialista y que para Reyes la iba a matar.

    Un día no determinado en que Celestina esperaba el autobús en la parada, Pedro Antonio pasó con el coche, frenó a la altura de ella y profirió expresiones con intención de molestarla sin que conste el contenido exacto de aquellas.

    Posteriormente, otro día en que viajaba en la parte trasera de un autobús con su hermana, Pedro Antonio que seguía el autobús en coche le hacía señales con la mano en el cuello indicando que la iba a matar.

  2. - La Audiencia de instancia dictó la siguiente parte dispositiva:

    FALLAMOS: Que debemos CONDENAR Y CONDENAMOS a Pedro Antonio como autor de un delito continuado de allanamiento de morada, a la pena de prisión de DOS AÑOS Y SEIS MESES y multa de NUEVE MESES, a razón de una cuota diaria de 1.000 pts, debiendo hacer los pagos mensualmente.

    Como autor de una falta de maltrato, a la pena de ARRESTO DE SEIS FINES DE SEMANA. Como autor de una falta de daños, a la pena de ARRESTO DE SEIS FINES DE SEMANA. Como autor de un delito de coacciones, a la pena de PRISION DE SEIS E SEIS MESES. Como autor de una falta de lesiones a la pena de ARRESTO DE SEIS FINES DE SEMANA. Como autor de un delito de homicidio en grado de tentativa, a la pena de prisión de CINCO AÑOS y como autor de un delito de amenazas a la pena de PRISION DE UN AÑO.

    En todos los casos de pena de prisión, llevará aparejada la accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo respectivo de la condena.

    Deberá indemnizar a Celestina en 60.000 pts por los días de curación y en 2.000.000 pts por los daños morales. A Juan Miguel en 70.000 pts por los días de curación y en 2.000.000 pts por los daños morales. A ambos en 37.120 pts por los daños causados en la cerradura de su vivienda, en 79.000 pts por los daños causados en el Colegio a quien resulte ser su titular en ejecución de sentencia.

    Todas estas cantidades devengarán el interés del art. 921 de la L.E.Criminal.

    Se declara la absolución del delito de homicidio en grado de tentativa con respecto a Celestina ; del delito de daños con respecto a los daños causados en el Colegio y de la falta de daños en las ruedas del vehículo de Juan Miguel , por los que venía siendo acusado.

    Se condena a Pedro Antonio al pago de las siete décimas partes de las costas procesales, incluyendo en estas las de la acusación particular y declarando de oficio las tres décimas restantes.

    Y para el cumplimiento de la pena le será de abono al acusado Pedro Antonio el periodo de prisión preventiva sufrida por el mismo por la presente causa. Contra esta sentencia cabe interponer recurso de casación en término de cinco días, mediante escrito a presentar en esta misma audiencia.

    De conformidad con lo dispuesto en el art. 15.4º de la Ley 35/95 de 11 de noviembre, BOE 12.12.95 notifíquese la presente sentencia a los perjudicados, que aparece como víctima del delito objeto de este proceso, librándose los despachos necesarios al efecto.

  3. - Notificada dicha sentencia a las partes se interpuso recurso e casación por INFRACCION DE LEY, INFRACCION DE PRECEPTO CONSTITUCIONAL Y QUEBRANTAMIENTO DE FORMA que se tuvo por anunciado, remitiéndose a esta Sala Segunda del Tribunal Supremo las certificaciones necesarias para su sustanciación y resolución, formándose el correspondiente rollo y formalizándose el recurso.

  4. - La representación del recurrente Pedro Antonio , basó su recurso de casación en los siguientes motivos:

PRIMERO

Por infracción de precepto constitucional, al amparo del art. 24.párrafo 2º de la Constitución, por conculcación del derecho fundamental a la presunción de inocencia.

SEGUNDO

Por infracción de ley, al amparo del art. 849.1º de la L.E.Criminal, por aplicación indebida del art. 138 en relación con los artículos 16.1 y 62 del Código Penal.

TERCERO

Por infracción de ley, al amparo del art. 849.2º de la L.E.Criminal, fundado en error de hecho en la apreciación de la prueba, y/o por quebrantamiento de derecho fundamental a un proceso sin arbitrariedad, aunque sea involuntaria (arts. 94 y 9.3 C.E), al amparo del art. 5.4 de la L.O.P.J., que es la consecuencia material de tal error formal.

  1. - Instruido el Ministerio Fiscal y partes recurridas del recurso interpuesto, quienes solicitan su inadmisión, la Sala lo admitió a trámite, quedando conclusos los autos para señalamiento de Vista cuando por turno correspondiera.

  2. -Hecho el oportuno señalamiento se celebró la vista prevenida el día 3 de octubre de 2001.D.Luis Rodríguez Ramos en defensa de Pedro Antonio pidió la estimación del recurso. Dña. Ana Alañón González en defensa de Celestina y Juan Miguel se opuso al recurso. El Ministerio Fiscal impugno el recurso y se opuso a la confirmación de la sentencia.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO

El primer motivo del recurso interpuesto, por vulneración de derechos fundamentales, alega la violación del derecho fundamental a la presunción de inocencia. Señala el recurente que la prueba de cargo es insuficiente porque consiste exclusivamente en el testimonio de la víctima y en testimonios de referencia que no reúnen las garantías exigidas por el Tribunal Constitucional.

El motivo carece del menor fundamento. La sentencia impugnada no solamente dispone como sustento probatorio del testimonio directo de la perjudicada, perfectamente apto como prueba de cargo conforme a una doctrina jurisprudencial reiterada, sino de un amplísimo elenco de pruebas adicionales, entre ellas testimonios directos: las declaraciones del otro perjudicado, Juan Miguel , respecto del homicidio intentado, las lesiones y las coacciones; las declaraciones testificales de la hermana de la víctima, María Virtudes respecto del allanamiento de morada; las declaraciones de los vecinos que oyeron la discusión donde se produjeron los malos tratos y ratifican lo manifestado por la víctima. Asimismo constan otra serie de pruebas no personales: la rotura de la cerradura de la puerta, que avala la declaración de la víctima respecto del allanamiento de morada, las lesiones de Celestina constatadas por prueba pericial, que avalan sus manifestaciones sobre la forma en que se produjeron, las copias de los pasquines repartidos por el acusado, que avalan las declaraciones de los perjudicados sobre este extremo, los daños que presentaba el vehículo del acusado, plenamente congruentes con el relato de los agredidos, las lesiones de Juan Miguel , los daños que presenta el muro donde se estrelló el vehículo, etc,etc. El motivo, en consecuencia, debe ser desestimado.

SEGUNDO

El segundo motivo de recurso, por infracción de ley al amparo del art 849 de la Lecrim, alega aplicación indebida del art 138, en relación con el 16 y el 62 del CP 95, por estimar que no concurrió en el acusado el "animus necandi" necesario para que pueda calificarse su acción de homicidio intentado.

El motivo no puede ser estimado. Es claro que el "animus necandi" se deduce de modo manifiesto de los siguientes datos objetivos tomados en consideración por el Tribunal sentenciador: a) el medio utilizado para la agresión, un automóvil que utilizado deliberadamente para agredir constituye un arma especialmente contundente y peligrosa; b) la forma de producirse el ataque, lanzando el turismo a toda velocidad para aplastar a la víctima contra un muro; c) la preparación y reiteración del asalto, pues consta que tras un primer intento en el que la víctima logro evitar la embestida, el recurrente dio marcha atrás con tal contundencia que partió un árbol y se dirigió nuevamente contra su objetivo, directamente a arrollar a la víctima; y d) la naturaleza de las lesiones producidas que no ocasionaron la muerte por la circunstancia de que el agredido saltó instintivamente en el último momento sobre el capot del vehículo evitando ser aplastado contra el muro y verja contra el que se estrelló el turismo, que derrumbó el muro y la valla y dobló la reja de forja situada sobre ellos.

TERCERO

El tercer motivo de recurso, al amparo del art 849 de la Lecrim alega error de hecho en la valoración de la prueba fundado en determinados informes periciales que estima el recurrente que deberían haber determinado la apreciación de una atenuante analógica o incluso de una eximente incompleta por responsabilidad disminuida. Añade que el referido error determina asimismo la vulneración del derecho fundamental a un proceso sin arbitrariedad.

La doctrina de esta Sala (sentencias 834 / 96, de 11 de noviembre, y 1089/ 99, de 2 de julio entre otras muchas), admite excepcionalmente la virtualidad de la prueba pericial como fundamentación de la pretensión de modificación del apartado fáctico de una sentencia impugnada en casación cuando: a) existiendo un solo dictamen o varios absolutamente coincidentes, y no disponiendo la Audiencia de otras pruebas sobre los mismos elementos fácticos, el Tribunal haya estimado el dictamen o dictámenes coincidentes como base única de los hechos declarados probados, pero incorporándolos a dicha declaración de un modo incompleto, fragmentario, mutilado o contradictorio, de modo que se altere relevantemente su sentido originario; b) cuando contando solamente con dicho dictamen o dictámenes coincidentes y no concurriendo otras pruebas sobre el mismo punto fáctico, el Tribunal de instancia haya llegado a conclusiones divergentes con las de los citados informes, sin expresar razones que lo justifiquen.

En el caso actual no concurren los referidos requisitos. En efecto el Tribunal dispuso de una pluralidad de informes periciales y entre ellos del dictamen pericial emitido por el Médico forense, provisto ordinariamente de una gran fiabilidad, que afirmaba que el acusado era una persona dotada de suficientes recursos mentales para conocer el alcance de sus actos y actuar conforme a ese conocimiento. En consecuencia no cabe apreciar error alguno en el Tribunal sentenciador que ha seguido razonablemente el criterio pericial que estima más fiable y consistente.

No cabe apreciar tampoco vulneración alguna del derecho a un proceso sin arbitrariedad. En efecto el propio Tribunal sentenciador recoge en el relato fáctico los síntomas que presentaba el acusado según los peritos: tristeza, ansiedad, pérdida de peso, insomnio, ideas circulares en torno al problema, sentimiento de incapacidad para rehacer su vida, etc. Se trata, en realidad, de sentimientos bastante normales en un hombre al que abandona su pareja después de una prolongada relación sentimental. Pero dichos sentimientos no aminoran la responsabilidad de quien reacciona de forma arbitraria, violenta y brutal, pretendiendo imponer a su pareja la continuidad de la relación por la fuerza, agrediéndola en su integridad, intimidad y libertad y atentando contra la vida de la nueva pareja que su anterior compañera ha elegido libremente.

No cabe calificar como enfermedad atenuatoria de la responsabilidad penal lo que no es más que una reacción brutal de cosificación de la pareja. Es claro que, como señala el Forense, el acusado era una persona dotada de suficientes recursos mentales para conocer el alcance de sus actos y actuar conforme a ese conocimiento, y fue él quien decidió libremente, con plena capacidad, recurrir a la violencia en lugar de asumir y superar la decisión adoptada por su excompañera sentimental.

Procede, por todo ello, desestimar el recurso interpuesto.

III.

FALLO

Que debemos DESESTIMAR Y DESESTIMAMOS el recurso de casación por INFRACCION DE LEY, INFRACCION DE PRECEPTO CONSTITUCIONAL Y QUEBRANTAMIENTO DE FORMA interpuesto por Pedro Antonio , contra Sentencia dictada por la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Ciudad Real, con imposición de las costas del presente recurso.

Notifíquese la presente resolución al recurrente, Ministerio Fiscal y Celestina y Juan Miguel (como acusación particular), así como a la Audiencia Provincial arriba indicada, a los fines legales oportunos, con devolución a esta última de los autos que en su día remitió, interesando acuse de recibo.

Así por esta nuestra sentencia, que se publicará en la Colección Legislativa lo pronunciamos, mandamos y firmamos

PUBLICACION.- Leida y publicada ha sido la anterior sentencia por el Magistrado Ponente Excmo. Sr. D Cándido Conde- Pumpido Tourón , estando celebrando audiencia pública en el día de su fecha la Sala Segunda del Tribunal Supremo, de lo que como Secretario certifico.