Auto de TS, Sala 4ª, de lo Social, 1 de Septiembre de 2014

Ponente:ROSA MARIA VIROLES PIÑOL
Número de Recurso:3277/2013
Procedimiento:SOCIAL
Fecha de Resolución: 1 de Septiembre de 2014
Emisor:Tribunal Supremo - Sala Cuarta, de lo Social
 
ÍNDICE
CONTENIDO

AUTO

En la Villa de Madrid, a uno de Septiembre de dos mil catorce.

Es Magistrada Ponente la Excma. Sra. Dª. Rosa Maria Viroles Piñol

HECHOS

PRIMERO

Por el Juzgado de lo Social Nº 3 de los de La Coruña se dictó sentencia en fecha 30 de noviembre de 2012 , en el procedimiento nº 918/12 seguido a instancia de D. Mauricio contra la MUTUALIDAD DE PREVISIÓN SOCIAL DE FUTBOLISTAS ESPAÑOLES A PRIMA FIJA, sobre despido, que desestimaba la pretensión formulada.

SEGUNDO

Dicha resolución fue recurrida en suplicación por la parte demandante, siendo dictada sentencia por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, en fecha 27 de septiembre de 2013 , que desestimaba el recurso interpuesto y, en consecuencia, confirmaba la sentencia impugnada.

TERCERO

Por escrito de fecha 28 de noviembre de 2013 se formalizó por el Letrado D. Federico Novo Prego, en nombre y representación de D. Mauricio , recurso de casación para la unificación de doctrina contra la sentencia de la Sala de lo Social antes citada.

CUARTO

Esta Sala, por providencia de fecha 25 de abril de 2014 acordó abrir el trámite de inadmisión, por falta de contradicción. A tal fin se requirió a la parte recurrente para que en el plazo de cinco días hiciera alegaciones, lo que efectuó. El Ministerio Fiscal emitió el preceptivo informe en el sentido de estimar procedente la inadmisión del recurso.

RAZONAMIENTOS JURIDICOS

PRIMERO

El artículo 219 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social exige para la viabilidad del recurso de casación para la unificación de doctrina que exista contradicción entre la sentencia impugnada y otra resolución judicial que ha de ser -a salvo del supuesto contemplado en el número 2 de dicho artículo- una sentencia de una Sala de lo Social de un Tribunal Superior de Justicia o de la Sala IV del Tribunal Supremo. Dicha contradicción requiere que las resoluciones que se comparan contengan pronunciamientos distintos sobre el mismo objeto, es decir, que se produzca una diversidad de respuestas judiciales ante controversias esencialmente iguales y, aunque no se exige una identidad absoluta, sí es preciso, como señala el precepto citado, que respecto a los mismos litigantes u otros en la misma situación, se haya llegado a esa diversidad de las decisiones pese a tratarse de "hechos, fundamentos y pretensiones sustancialmente iguales" ( sentencias, entre otras, de 7 de abril y 4 de mayo de 2005 , R . 430/2004 y R. 2082/2004 ; 25 de julio de 2007, R. 2704/2006 ; 4 y 10 de octubre de 2007 , R. 586/2006 y 312/2007 , 16 de noviembre de 2007, R. 4993/2006 ; 8 de febrero y 10 de junio de 2008 , R. 2703/2006 y 2506/2007 , 24 de junio de 2011, R. 3460/2010 , 6 de octubre de 2011, R. 4307/2010 , 27 de diciembre de 2011, R. 4328/2010 y 30 de enero de 2012, R. 4753/2010 ).

Por otra parte, la contradicción no surge de una comparación abstracta de doctrinas al margen de la identidad de las controversias, sino de una oposición de pronunciamientos concretos recaídos en conflictos sustancialmente iguales ( sentencias de 28 de mayo de 2008, R. 814/2007 ; 3 de junio de 2008, R. 595/2007 y 2532/2006 ; 18 de julio de 2008, R. 437/2007 ; 15 y 22 de septiembre de 2008 , R. 1126/2007 y 2613/2007 ; 2 de octubre de 2008, R. 483/2007 y 4351/2007 ; 20 de octubre de 2008, R. 672/2007 ; 3 de noviembre de 2008, R. 2637/2007 y 3883/07 ; 12 de noviembre de 2008, R. 2470/2007 ; y 18 y 19 de febrero de 2009 , R. 3014/2007 y 1138/2008 ), 4 de octubre de 2011, R. 3629/2010 , 28 de diciembre de 2011, R. 676/2011 , 18 de enero de 2012, R. 1622/2011 y 24 de enero de 2012, R. 2094/2011 .

SEGUNDO

Se recurre la sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, de 27 de septiembre de 2013, R. Supl. 1651/2013 , que desestimó el recurso de suplicación y confirmó la sentencia de instancia, que había dictado el Juzgado de lo Social Nº 3 de A Coruña.

La sentencia de instancia desestimó la demanda del trabajador, en materia de despido disciplinario, y declaró procedente la extinción del contrato del trabajador, absolviendo a la empresa demandada de las pretensiones deducidas en su contra.

El trabajador, con categoría de médico ayudante, prestaba servicio en la Empresa MUTUALIDAD DE PREVISIÓN SOCIAL DE FUTBOLISTAS ESPAÑOLES A PRIMA FIJA, desde julio de 1982, con horario de turno de tarde en el centro de trabajo situado en A Coruña, desde las 17,00 h. a 20,45 h., en horario de invierno, y desde las 18,00 h. a las 20,30 h. en horario de verano.

El día 27 de julio de 2012 la empresa comunicó al trabajador el inicio de un expediente disciplinario por la comisión de una infracción muy grave, consistente en la falta de asistencia al trabajo los días 7, 8, 12, 13 y 14 de junio de 2012, y con base en el artículo 54.2.a) Estatuto de los Trabajadores y en el art. 63.3.e) del Convenio Colectivo para el sector de entidades de seguros. El actor formuló sus alegaciones y el día 2 de agosto de 2012 la empresa le entregó carta de despido alegando el motivo disciplinario, por incumplimiento contractual muy grave derivado de la falta de asistencia al trabajo los días 7, 12, 13 y 14 de junio, sin la debida autorización o causa que lo justifique y una falta de asistencia al trabajo el día 8 de junio, al amparo del art. 63.1.d) del Convenio Colectivo , que considera falta de asistencia la incorporación al trabajo después de transcurrido desde su inicio, un 40% de la jornada diaria. el día 8 el trabajador llegó al centro de trabajo a las 19,40 horas y se marchó del mismo transcurridos 15 minutos.

El art. 63.3 del Convenio Colectivo considera infracción muy grave la falta de asistencia al trabajo de 3 días dentro de un período de un mes sin la debida autorización.

La Sala de suplicación tras desestimar en la sentencia las pretensiones de modificación, inclusión o adición en los hechos probados de la sentencia de instancia, parte del inmodificado relato fáctico en el que constata la ausencia al trabajo del actor en los días que se indican en la carta de despido, incurriendo con ello en la conducta sancionada en la carta de despido, y manifestando, en cuanto al conjunto de argumentaciones que realiza el demandante, que las mismas no constan en el conjunto de hechos probados.

Así, siguiendo la doctrina jurisprudencial al respecto, sobre el análisis individualizado de la conducta, se concluye que, visto el relato fáctico, consta la inasistencia al trabajo durante cinco días en un periodo de ocho, sin que se haya acreditado ningún dato o circunstancia que justifique la conducta del demandante.

Recurre en unificación de doctrina el trabajador, y articula su recurso entorno a dos motivos.

Para el primer motivo en el que requiere la ponderación de todas las situaciones antecedentes y coetáneas al despido, y la explicación de las notas de gravedad y culpabilidad necesarias, aporta de contraste la Sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Murcia de 23 de octubre de 2006, R. Supl. 1003/2006 .

En esta sentencia de contradicción, la Sala estimó la nulidad de actuaciones, por entender que el relato fáctico de la sentencia no cumplía con el requisito de ser un relato suficiente, de modo que dejara centrado el debate para que el Tribunal que conoce del recurso pueda proceder a su resolución con arreglo al propio relato histórico, manifestando por su parte la Sala que en aquél supuesto concurría una notoria insuficiencia de hechos probados que impedía a la Sala entrar a conocer del fondo del recurso. La sentencia considera elemental que en un proceso por despido conste qué ocurrió realmente, en orden a valorar la conducta del despedido, y sin embargo, en la sentencia que allí se recurría, en los hechos probados únicamente constaba lo que decía la carta de despido.

En el antecedente de hecho primero, de la sentencia de contraste, vienen referidos los hechos declarados probados por la sentencia de instancia, y en ellos, la única referencia a los hechos en los que se basó la decisión extintiva por motivos disciplinarios es la copia literal de la carta de despido, y es por lo que la Sala anula las actuaciones desde el momento posterior a la celebración del juicio, para que por la Juzgadora "a quo" con libertad de criterio y jurisdicción propia se indique en los hechos declarados probados, qué ocurrió en la realidad.

La contradicción no puede apreciarse por cuanto en la sentencia recurrida parte de la literalidad de la carta de despido se hace referencia previamente a las condiciones laborales del trabajador que tienen que ver con el cumplimiento de su deber de asistencia como es el horario de trabajo y la comunicación del inicio del expediente disciplinario, consistente en la falta de asistencia al trabajo en unos días determinados, considerando la Sala de Suplicación que la jurisprudencia sólo considera que la narración histórica es insuficiente cuando en ella no se recogen hechos de relevancia en el pleito, y que en estos casos los Tribunales laborales han venido manteniendo que es al propio Tribunal que conoce del recurso a quien corresponde normalmente determinar la suficiencia o insuficiencia de los hechos probados de la sentencia, sin que como norma general las partes puedan basar los motivos de sus recursos de suplicación en esa particular alegación de nulidad de lo actuado.

En el presente resulta imprescindible contrastar la diferencia evidente entre los supuestos de hecho de las dos sentencias, puesto que en la recurrida, la ausencia al trabajo en unas fechas determinadas y su justificación o no, a los efectos de sanción, no es comparable con la complejidad del relato de un suceso determinado, con varios intervinientes distintos, y en el que lo dicho y hecho por cada uno de ellos puede tener trascendencia a los efectos de su calificación y sanción disciplinaria, no aceptándose por la sentencia de contraste la mera literalidad de la carta de despido. El requisito de la identidad sustancial en mérito a hechos, fundamentos y pretensiones no puede ser comparable por más que en ambos casos el objeto del proceso sea un despido disciplinario.

TERCERO

Para el segundo motivo de recurso que alega la no aplicación al caso de la teoría gradualista y la ausencia de valoración de las concretas circunstancias concurrentes al caso, se aporta de contradicción la sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, de 12 de noviembre de 2012, R. Supl. 4209/2012 .

En el supuesto de hecho de esta sentencia de contraste al trabajador se le comunicó la extinción de su contrato de trabajo por ausentarse de su puesto de trabajo por un periodo superior a tres días sin justificación, sin embargo la sentencia de suplicación estimó el recurso de aquél por concurrir una justificación a su ausencia del puesto de trabajo durante los cuatro días que se le imputaban (del 21 al 25 de marzo de 2011), dado que desde el 16 sabía que había sido dado de baja en la Seguridad Social, baja cuya anulación no se produce por la Tesorería General de la Seguridad Social hasta el día 21, lo que podría haberlo llevado a pensar que se le había despedido de manera tácita, constando el hecho de la baja del actor en los hechos probados de la sentencia de instancia.

La contradicción no puede apreciarse para este segundo motivo puesto que en los hechos probados de la sentencia de instancia, consta esta circunstancia relevante sobre la que la Sala basa su argumentación, no pudiendo identificarse en la sentencia recurrida una circunstancia sustancialmente idéntica que permita establecer la comparación pretendida.

CUARTO

Por providencia de 25 de abril de 2014 se mandó oír a la parte recurrente dentro del plazo de cinco días, y en aplicación de lo que dispone el artículo 225.3 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social , al apreciar la Sala la eventual existencia de causa de inadmisión por posible falta de contradicción entre la sentencia recurrida y la que se cita como término de comparación, al no concurrir las identidades del art. 219 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social .

La parte recurrente en su escrito de 14 de mayo de 2014, considera que sí concurre la triple identidad a que se refiere el art. 219 y en ambos se denunció una manifiesta insuficiencia de hechos probados determinante de la indefensión de la parte, y en cuanto al segundo motivo por cuanto la invocación a la doctrina gradualista es la que se pretende invocar por cuanto se desconoció, según la parte, en la sentencia recurrida.

Sin embargo los argumentos expuestos por la misma no desvirtúan en modo alguno las consideraciones que se hacen en el razonamiento primero de esta resolución, por lo que, de conformidad con el informe del Ministerio fiscal, procede inadmitir el presente recurso de casación para la unificación de doctrina, sin imposición de costas por tener la parte recurrente reconocido el beneficio de justicia gratuita.

Por lo expuesto, en nombre de S. M. El Rey y por la autoridad conferida por el pueblo español.

LA SALA ACUERDA:

Declarar la inadmisión del recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por D. Mauricio , representado en esta instancia por el Letrado D. Federico Novo Prego, contra la sentencia dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Galicia de fecha 27 de septiembre de 2013, en el recurso de suplicación número 1651/13 , interpuesto por D. Mauricio , frente a la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social nº 3 de los de La Coruña de fecha 30 de noviembre de 2012 , en el procedimiento nº 918/12 seguido a instancia de D. Mauricio contra la MUTUALIDAD DE PREVISIÓN SOCIAL DE FUTBOLISTAS ESPAÑOLES A PRIMA FIJA, sobre despido.

Se declara la firmeza de la sentencia recurrida, sin imposición de costas por tener la parte recurrente reconocido el beneficio de justicia gratuita.

Contra este auto no cabe recurso alguno.

Devuélvanse los autos de instancia y el rollo de suplicación a la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de procedencia con certificación de esta resolución y comunicación.

Así lo acordamos, mandamos y firmamos.