STS 81/1980, 28 de Enero de 1980

Ponente:LUIS VIVAS MARZAL
Número de Resolución:81/1980
Fecha de Resolución:28 de Enero de 1980
Emisor:Tribunal Supremo - Sala Segunda, de lo Penal
 
ÍNDICE
CONTENIDO

Núm. 81.- Sentencia de 28 de enero de 1980.

PROCEDIMIENTO: Infracción de ley.

RECURRENTE: El procesado y el responsable civil subsidiario.

FALLO

Declarando no haber lugar a los recursos interpuestos contra la sentencia de la Audiencia de Ciudad Real de 26 de enero de 1979.

DOCTRINA: Culpas. Compensación.

La compensación de culpas no es una causa de exención de la responsabilidad civil de las

reguladas en el artículo 117 del Código Penal , sino una simple causa de moderación del "quantum",

en el caso enjuiciado, de la indemnización.

En la villa de Madrid, a 28 de enero de 1980; en los recursos de casación por infracción de Ley que ante nos penden, interpuestos por Pablo y por "Iberia", compañía Anónima de Seguros generales, contra sentencia dictada polla Audiencia Provincial de Ciudad Real en causa

seguida al primero por delito de imprudencia; estando representados dichos recurrentes, respectivamente, por los Procuradores doña María Isabel Jiménez Andosilla y don Gregorio Puche Brun, y defendidos ambos por el Letrado don Luis Valero Lerma; siendo también parte en concepto de recurridos don Felix y doña Carmela , quien actúa como tutora de sus hermanos menores de edad: María Milagros , Lina , Carlos Antonio y Asunción , representados por el Procurador don Santos de Gandarillas Carmona y defendidos por el Letrado don Federico Castejón Sánchez.

Siendo Ponente el Magistrado excelentísimo señor don Luis Vivas Marzal.

RESULTANDO

RESULTANDO que por la mencionada Audiencia se dictó sentencia, con fecha 26 de enero de 1979, que contiene el siguiente: Primero. Resultando probado, y así se declara, que el procesado Pablo , mayor de edad y sin antecedentes penales, sobre las 10,30 horas del día 20 de abril de 1976, conducía el camión de su propiedad, E-......... , con remolque, ....-U , asegurado en la compañía "Iberia", por la carretera RN-IV

hacia Andalucía y al llegar al punto kilométrico 201,100, término municipal de Valdepeñas -Ciudad Real- en un tramo recto, de buena visibilidad, con firme aglomerado asfáltico, buen estado de conservación y limpieza, de ancho 7,20 metros, más arcenes a ambos lados de 2,50 metros del mismo firme, seguido, de fincas de labor sin árboles, donde tomando las medidas generales, que ordena el artículo 25 del Código de la Circulación, situándose en el centro de calzada e indicando con la luz intermitente izquierda, comenzó a girar hacia la izquierda para penetrar en un camino terrizo de servicio a fincas en forma perpendicular al eje de la carretera, sin extremar las medidas de seguridad que aconsejaban las circunstancias del momento en el que había un tráfico intenso, pero fluido, en ambos sentidos, lloviznando ligeramente y encontrándose la calzada mojada, no obstante saber visto en el momento de iniciar el giro que en sentido contrario de unos 400 metros de distancia se aproximaba un camión que en aquellos instantes rebasaba el cambio de rasanteque limita la visibilidad, y haberse dado cuenta de que otro vehículo se ponía paralelo al camión para adelantarlo, continuó girando hacia la izquierda con lo que obligó al conductor del camión, Luis Carlos , a retener la velocidad, después de haber indicado con el brazo al vehículo que le adelantaba que se detuviera, cuyo conductor, Daniel ; efectuó el adelantamiento con el turismo de su propiedad, F-....-FP , obstaculizando por el agua pulverizada que se produjo y una vez efectuado éste, y situándose en su mano derecha continuó su marcha sin tomar las medidas necesarias, ya que no utilizó el freno en ningún momento y quizá intentara salvar el obstáculo por su parte derecha donde se empotró con las ruedas delanteras derechas del remolque. A consecuencia de esta colisión resultaron con lesiones Daniel , conductor del turismo; Dolores , esposa del anterior, y María Dolores , hija del matrimonio, que determinaron su muerte, y los también hijos del matrimonia Asunción , que curó a los ciento diez días; Carlos Antonio , que curo a los ciento diez días; María Milagros , que curó a los doscientos dieciséis días; Lina , que curó a los ciento diecisiete días, y Carmela , que curó a los trescientos cincuenta y ocho días, quedándole a las dos últimas la secuela consistente en pérdida del brazo, lo que supone una pérdida parcial de la capacidad vital del organismo ara el futuro. El turismo resultó con daños tasados en 275.000 pesetas; el doctor Augusto ha justificado minuta de honorarios médicos por importe de 15.375 pesetas; la Residencia Gutiérrez Ortega ha presentado facturas de 78.995 pesetas; Felix ha acreditado gastos y perjuicios por importe de 251.105 pesetas; la Residencia Sanitaria La Paz ha acreditado gastos por 29.892 pesetas; la Residencia Primero de Octubre otras por importe de 26.110 pesetas, y el doctor Octavio por 2.970 pesetas.

RESULTANDO que la referida sentencia estimó que los indicados hechos probados eran constitutivos de un delito de imprudencia o mejor dicho falta de simple imprudencia sin infracción de Reglamentos, prevista en el número tercero del artículo 586 del Código Penal en relación con el 407, 420, tercero y cuarto y 563 del mismo texto, siendo autor el procesado, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal y contiene la siguiente parte dispositiva: Fallamos que debemos absolver y absolvemos al procesado Pablo del delito de imprudencia del que viene acusado por el Ministerio Fiscal y acusación particular, condenándole como autor de una falta de simple imprudencia, sin infracción de reglamentos a las penas de 2.000 pesetas de multa, con arresto sustitutorio de diez días para caso de impago, represión privada y privación del permiso de conducir por tres meses y al pago de las costas de la falta, absolviéndole de las del delito. Indemnizará el procesado, y en su defecto, el responsable civil subsidiario, las cantidades siguientes: A Carmela , Lina , Carlos Antonio , María Milagros y Asunción , como perjudicados por la muerte de sus padres y hermana María Dolores , en 2.500.000 pesetas, más 275.000 pesetas por los daños del vehículo; y como directamente perjudicados por las lesiones sufridas, una vez descontadas las cantidades percibidas en concepto de pensión provisional, a Carmela , 358.000 pesetas; a Lina , 125.800 pesetas; a Carlos Antonio , en 35.800 pesetas; a María Milagros , en 141.800 pesetas, y a Asunción , en 35.800 pesetas, cuyas cantidades se harán efectivas al tutor y protutor de las mismas. A Felix por servicios funerarios, 251.105 pesetas; al servicio de Traumatología de la Residencia de Valdepeñas, en 183.546 pesetas; Don Augusto , por sus facturas, 15.375 pesetas; Residencia Gutiérrez Ortega, en 78.995 pesetas; a la Residencia La Paz de Madrid, en 29.892 pesetas; a la Residencia Primero de Octubre de Madrid, en 26.110 pesetas, y al doctor Octavio por sus honorarios, 2.970 pesetas. Declaramos la solvencia del procesado y del responsable civil subsidiario, aprobando los autos de solvencia dictados por el Instructor en las piezas separadas correspondientes. Una vez firme la presente resolución, dése cuenta al Ministerio Fiscal para la aplicación del Decreto de Indulto último.

RESULTANDO que la representación del recurrente Pablo , al amparo del número primero del artículo 849 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, alega como único motivo, infracción por aplicación errónea del artículo 586 del Código Penal, en relación con el artículo 407, 420, tercero y cuarto, y 563 del mismo texto, ya que en el caso a que se refería la sentencia, la culpa no cabía la menor duda que vino por parte de una de las víctimas, es decir, el conductor del turismo, F-....-FP , don Daniel , que no obstante haber rebasado un cambio de rasante, tratar de adelantar a otro camión, cuyo conductor le hizo señas con el brazo de que se detuviera y no llevase a efecto el adelantamiento, continuó su marcha sin tomar las medidas necesarios, no obstante ver al camión del procesado en el centro de la calzada con las luces indicadoras correspondientes, y sin utilizar dicho señor, en ningún momento el freno, lo que motivó se empotrase en las ruedas delanteras derechas del remolque que estaba efectuando maniobra hacia la izquierda con cumplimiento de todos los requisitos exigidos por el Código de la Circulación.

RESULTANDO que la representación de la también recurrente "Iberia", Compañía Anónima de Seguros Generales, al amparo del número primero del artículo 849 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, alega como único motivo, infracción del artículo 117 del Código Penal, realizando los mismos argumentos en su apoyo que verificó el procesado y que se han expresado anteriormente en el Resultando que antecede, manifestando además que no obstante ello, la recurrente había sido condenada como responsable civil subsidiaria al pago de las indemnizaciones que se fijaban en el fallo de la sentencia.

RESULTANDO que el Ministerio Fiscal se instruyó del recurso; no evacuando el traslado deinstrucción que les fue conferido, la representación de los recurridos don Felix y doña Carmela ; y en el acto de la vista, que ha tenido lugar en 21 de los corrientes, el Letrado de ambos recurrentes sostuvo el recurso, que fue impugnado por el Letrado de los recurridos y por el Ministerio Fiscal.

CONSIDERANDO

CONSIDERANDO que, percatado, el legislador, de los riesgos que comporta la maniobra de cambio de dirección, gracias al uso simultáneo y compartido de la vía pública por parte de diversos vehículos que circulan por la misma o por otras confluyentes con ella, en el artículo 25 del Código de la Circulación, regula minuciosamente las cautelas y prevenciones que ha de adoptar el conductor que se propone cambiar su dirección primitiva, dedicando los apartados b) y c) de dicho precepto a las precauciones destinadas a los vehículos que transitan "detrás de él"; los apartados d) y e), a las normas de prioridad de paso en todo encuentro de vías públicas urbanas e interurbanas, y, finalmente, el apartado a), a las cautelas referentes y dedicadas a los vehículos que circulen "en sentido contrario" al del conductor que se propone cambiar de dirección, advirtiendo a éste que debe comprobar previamente la velocidad del que se le aproxima en sentido opuesto y la distancia a que se halla, absteniéndose de iniciar la maniobra si hay riesgo de interceptación y de consiguiente choque o de obligada y brusca desviación del vehículo que se acerca.

CONSIDERANDO que en el caso presente el procesado, que conducía a la sazón un camión con remolque, circulando por la, carretera RNJV, teniendo que cambiar de dirección y efectuar un giro a la izquierda para internarse en un camino terrizo de servicio a fincas, observó fielmente las prescripciones contenidas en los apartados b) y c) del artículo 25 citado, puesto que situó su camión hacia el centro de la calzada y avisó previamente la maniobra indicándola con la luz intermitente izquierdo, pero, por el contrario, no obedeció el mandato contenido en el apartado a) del mentado precepto, pues, pese a haber observado que, a unos cuatrocientos metros, se le aproximaban, en sentido contrario al suyo primitivo, un camión y un automóvil que adelantaba a aquél, y a pesar de la velocidad de este último, fácil de calcular, y de que él, gracias a las dimensiones del camión y del remolque y a la condición secundaria y terriza de la vía que se proponía tomar, debía efectuar el giro a la izquierda de con prudente lentitud, obstaculizando la calzada principal durante cierto tiempo, con conculcación evidente del principio de confianza que preside la circulación viaria, inició el giro sin esperar a que pasara el automóvil mencionado, interceptando su trayectoria y determinando que el referido vehículo; al que cerró el paso, se estrellara contra las ruedas delanteras del remolque, con el balance final de tres fallecimientos y de las lesiones y daños que se detallan en el "factum" de la resolución, recurrida, la cual calificó, "ab initio", la conducta del procesado, como constitutiva de un delito de imprudencia temeraria, si bien, finalmente, con aplicación, un tanto expansiva y exagerada, de la doctrina de la compensación de culpas, degradó la índole de la imprudencia cometida por el procesado, situándola, en el número tercero del articuló 586 del Código Penal; sin qué ahora sea posible, como pretende el recurrente, estimar una hipótesis de caso fortuito, pues su culpa, su negligencia, la falta de adopción de elementales precauciones de preceptiva observancia, el descuido e imprevisión en que incurrió, podrán calibrarse en una u otra magnitud, pero son evidentes y merecen sobradamente la calificación asaz benigna que les dedicó la Audiencia de Instancia, procediendo en congruencia con lo expuesto la desestimación del único motivo del recurso interpuesto por el procesado al amparo del número primero del artículo 849. de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, por aplicación indebida de los artículos 586, 407, 420, tercero y cuarto, y 563 del Código Penal.

CONSIDERANDO que con independencia de lo dispuesto en el párrafo tercero de la regla quinta del artículo 784 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, la legitimación de la compañía aseguradora para interponer el presente recurso es sumamente dudosa, puesto que el fallo de la sentencia recurrida sólo contiene la condena, en defecto del procesado, del "responsable civil subsidiario», y, ya es sabido, que si se trata de Seguro Obligatorio, la compañía aseguradora es responsable directo dentro de: los límites de dicho seguro, y si se trata de seguro voluntario -lo que no aclara dicha sentencia , su responsabilidad, "ex contracto" y no "ex delicto", es claramente extrapenal y no debe declararse de ordinario ni exigirse en otro cauce que en el del proceso civil. Pero, en cualquier caso y concediendo que la Audiencia "a quo" se refiriera a la compañía "Iberia" como responsable civil subsidiario, es lo cierto- que la pretensión de dicha compañía no es viable, en: primer término, porque la compensación de culpas no es una causa de exención de la responsabilidad civil de las reguladas en el artículo 117 del Código Penal, sino una simple causa de moderación del "quantum" de la indemnización; en segundo lugar, porque dicha compensación, según declaración constante de este Tribunal, opera contra los causantes, con culpas interrecurrentes o confluyentes, del suceso de que se trate, pero, de ninguna manera, respecto a las víctimas inocentes del mismo y que no influyeron, en modo alguno, con sus acciones u omisiones, en la originación o generación del mismo, y, finalmente, porque, aun admitiendo la procedencia de dicha compensación, ya la aplicó, con inusitada generosidad, el Tribunal de Instancia, quien olvidó incluso señalar la indemnización consecutiva a la secuela consistente en la pérdida del brazo sufrida por Carmela y Lina , limitándose a fijarla en relacióncon los días que precisaron para su curación. Siendo así imperativa la desestimación del único motivo del recurso, interpuesto por la compañía "Iberia", basado en el número primero del artículo 849 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal por inaplicación del artículo 117 del Código Penal.

FALLAMOS

Fallamos que debemos declarar y declaramos no haber lugar a ninguno de los recursos de casación por infracción de Ley interpuestos por disanto de la Pablo e "Iberia", Compañía Anónima de Seguros Generales, contra sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Ciudad Real, con fecha 26 de enero de 1979, en causa seguida al primero por imprudencia. Condenamos a dichos recurrentes al pago de las costas ocasionadas en los presentes recursos a la pérdida de los depósitos, constituidos por cada uno de ellos, a los que se dará el destino que previene la Ley. Comuníquese esta resolución a la mencionada Audiencia, a los efectos legales oportunos.

Así por esta nuestra sentencia, que se publicará en la COLECCIÓN LEGISLATIVA, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.-José Hijas.-Luis Vivas Marzal.--Antonio Huerta.-Rubricados.

Publicación.-Leída, y publicada ha sido la anterior sentencia por el Magistrado Ponente excelentísimo señor don Luis Vivas Marzal, estando celebrando audiencia pública la Sala Segunda del Tribunal Supremo en el día de su fecha, de lo que como Secretario de, la misma, certifico.

Madrid, 28 de enero de 1980.-Fausto Moreno.-Rubricado.