STS, 31 de Mayo de 1996

Ponente:RAFAEL FERNANDEZ MONTALVO
Número de Recurso:7772/1990
Fecha de Resolución:31 de Mayo de 1996
Emisor:Tribunal Supremo - Sala Tercera, de lo Contencioso-Administrativo
 
ÍNDICE
CONTENIDO

Sentencia

En la Villa de Madrid, a treinta y uno de Mayo de mil novecientos noventa y seis.

VISTO por la Sección Cuarta de la Sala Tercera del Tribunal Supremo, el recurso de apelación nº 7772/90, interpuesto por el Letrado D. Rufino Merino Retuerta, en nombre y representación de D. Ángel , contra la sentencia nº 54 dictada, el 24 de enero de 1990, por la Sección Novena de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en recurso de dicho orden jurisdiccional nº 1473/86, contra la resolución de 5 de septiembre de 1986, del Director General de Régimen Jurídico de la Seguridad Social, que desestima el recurso de alzada interpuesto contra anterior resolución de 15 de enero de 1986, de la Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Madrid, que confirma el acta de infracción que impone una sanción de 25.000 ptas, ha comparecido como parte recurrida el Abogado del Estado en la representación que le es propia.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO

La representación procesal de D. Ángel interpuso recurso contencioso administrativo contra la resolución de la Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Madrid, de 15 de enero de 1986, confirmada en alzada por la resolución, de 5 de septiembre de 1986, de la Dirección General de Régimen Jurídico de la Seguridad Social, que confirmó la sanción de 25.000 ptas, por infracción del art. 65 del Decreto 2065/74, de 30 de mayo, que aprueba el Texto Refundido de la Ley General de Seguridad Social. En dicho recurso tramitado con el nº 1743/86, recayó sentencia de la Sección Novena de la Sala de lo Contencioso administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, de fecha 24 de enero de 1990, cuyo FALLO es del siguiente tenor: " Que desestimando el recurso interpuesto por el Letrado D. Rufino Merino Retuerta, en nombre y representación de D. Ángel , contra la resolución de 15 de enero de 1986 de la Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Madrid, confirmada en alzada por resolución de la Dirección General de Régimen Jurídico de la Seguridad Social, de fecha 5 de septiembre de 1986, debemos declarar y declaramos la conformidad de las mismas con el ordenamiento jurídico, confirmándolas en consecuencia. Sin costas ".

SEGUNDO

Notificada dicha sentencia a la representación de las partes, por el Letrado D. Rufino Merino Retuerta, en nombre y representación de D. Ángel , se interpuso recurso de apelación que fue admitido a trámite, en ambos efectos; emplazadas las partes y remitidas las actuaciones de la primera instancia a esta Sala que ahora enjuicia; se personó ante la misma el recurrente; e igualmente se personó el Abogado del Estado en la representación que le es propia.

TERCERO

Por Providencia de esta Sala se tuvo por personadas a las representaciones de las partes apelante y apelada anteriormente reseñadas; y dado traslado para formular alegaciones por la representación procesal de D. Ángel , no se presentó escrito de alegaciones, cuyo trámite sólo fue evacuado por el Abogado del Estado, solicitando la confirmación de la sentencia apelada. Conclusa la tramitación del presente recurso se acordó señalar para votación y fallo el día 28 de Mayo de 1996, en cuya fecha ha tenido lugar.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO

Una constante jurisprudencia sobre los efectos de la falta de presentación del escrito de alegaciones del apelante viene proclamando que su falta (como reconocen las sentencias de esta Sala de 28 y 29 de enero de 1992, 3 de marzo, 7 y 19 de mayo y 12 de noviembre de 1992 y 29 de junio de 1995) no llega a producir los efectos de un desistimiento tácito, pero sí afecta al ámbito y a los efectos del debate en la segunda instancia, por cuanto el Tribunal no puede suplir la inactividad del apelante sino limitarse a analizar lo referente a posibles vicios o infracciones legales que deben ser corregidos de oficio, ya que en el resto la no aportación de una argumentación jurídica supone un desapoderamiento para pronunciarse sobre la totalidad de los problemas suscitados en la primera instancia y resueltos en la sentencia apelada.

SEGUNDO

En el caso examinado, se dio debido traslado de las actuaciones y expediente al apelante sin que se formularan alegaciones en este trámite esencial por la representación de D. Ángel , teniéndole por decaído en su derecho por providencia de 20 de mayo de 1992, por lo que se carece de los razonamientos fundamentadores de la critica de la sentencia recurrida, en la que, por otra parte, no se observan vicios o infracciones legales susceptibles de ser apreciadas de oficio.

TERCERO

Los razonamientos expuestos conducen a la desestimación del recurso de apelación. No se aprecien motivos de los que dan lugar a una expresa imposición de costas a tenor del artº 131 de la Ley de la Jurisdicción.

En nombre de su Majestad el Rey y, en el ejercicio de la potestad de juzgar que, emanando del pueblo español, nos confiere la Constitución.

FALLAMOS

Que debemos desestimar y desestimamos el recurso de apelación interpuesto por el Letrado D. Rufino Merino Retuerta, en nombre y representación de D. Ángel , contra la sentencia nº 54 dictada por la Sección Novena Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, de 24 de enero de 1990, que declaramos firme; procedase a la devolución de los autos al Tribunal de procedencia para la ejecución de la sentencia apelada. Sin costas.

Así por esta nuestra sentencia, que deberá insertarse por el Consejo General del Poder Judicial en la publicación oficial de jurisprudencia de este Tribunal Supremo, definitivamente juzgando, , lo pronunciamos, mandamos y firmamos PUBLICACION.- Leída y publicada fue la anterior sentencia en el mismo día de su fecha por el Magistrado Ponente Excmo. Sr. D. Rafael Fernández Montalvo, estando constituida la Sala en audiencia pública de lo que, como Secretario certifico.