STS, 23 de Octubre de 1996

Ponente:PEDRO JOSE YAGÜE GIL
Número de Recurso:8882/1991
Fecha de Resolución:23 de Octubre de 1996
Emisor:Tribunal Supremo - Sala Tercera, de lo Contencioso-Administrativo
 
ÍNDICE
CONTENIDO

SENTENCIA

En la Villa de Madrid, a veintitrés de Octubre de mil novecientos noventa y seis.

Visto el recurso de apelación nº 8882/91, interpuesto por el Procurador Sr. Sorribes Torra, en nombre y representación de D. Jesús Luis , contra la sentencia dictada en fecha 5 de Junio de 1991, y en su recurso nº 926/89, por la Sección 3ª de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, sobre legalización de obras, sin que se haya personado ninguna otra parte como apelada. Es Magistrado Ponente el Excmo. Sr. D. Pedro José Yagüe Gil.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO

En el proceso contencioso administrativo antes referido la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (Sección 3ª) dictó sentencia estimando el recurso. Notificada dicha sentencia a las partes, por la representación de D. Jesús Luis se interpuso este recurso de apelación, que fue admitido a trámite por providencia de la Sala de instancia de fecha 9 de Julio de 1991; emplazadas las partes y remitidas las actuaciones a este Tribunal Supremo, se personó ante la Sala el Procurador Sr. Sorribes Torra, en nombre y representación de dicho apelante. También interpuso recurso de apelación el Ayuntamiento de Castellar del Vallés, sin que se haya personado en este Tribunal Supremo.

SEGUNDO

Por providencia de esta Sala de fecha 19 de Mayo de 1992 se tuvo por personadas a las partes dichas, y se acordó sustanciar esta apelación por el trámite de alegaciones escritas, a cuyo efecto se concedió el plazo de veinte días a la parte apelante, (D. Jesús Luis ) dentro del cual las formuló exponiendo los hechos y fundamentos de Derecho que creyó oportunos, y solicitando la revocación de la sentencia recurrida y la desestimación del recurso contencioso administrativo.

TERCERO

No habiendo comparecido ninguna parte como apelada, y terminado el trámite de alegaciones quedaron los autos pendientes de señalamiento para votación y fallo, lo que se llevó a cabo por providencia de fecha 6 de Septiembre de 1996, en la que se señaló para tal acto el día 16 de Octubre de 1996, en que tuvo lugar.

CUARTO

En la sustanciación del juicio no se han infringido las formalidades legales esenciales.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO

Se impugna en este recurso de apelación la sentencia que la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (Sección 3ª) dictó en fecha 5 de Junio de 1991, y en su recurso nº 926/89, por medio de la cual se estimó el recurso contencioso administrativo interpuesto por el Procurador Sr. Ranera Cahis, en nombre y representación de Dª Camila , contra el acuerdo de la Comisión de Gobierno del Ayuntamiento de Castellar del Vallés (Barcelona) de fecha 27 de Abril de 1989, --confirmado en reposición por el de 16 de Noviembre de 1989--, por el cual se acordó la legalización de las obras de construcción de una piscina, vestidores y sala de máquinas realizadas por D. Jesús Luis en laCALLE000 s/n, de San Feliú del Recó; contra cuya legalización interpuso recurso contencioso administrativo

Dª Camila .

SEGUNDO

La sentencia de instancia, con el argumento principal de que la altura de la pared de cierre construida excede de la urbanísticamente permitida, estimó el recurso contencioso administrativo y anuló la legalización otorgada por el Ayuntamiento demandado en cuanto la pared de cierre excede de 1'5 metros de altura, medidos desde el nivel natural del terreno en los términos que se expresan en el dictamen emitido en periodo probatorio por el perito designado por la Sala.

TERCERO

Contra esa sentencia ha formulado recurso de apelación el Sr. Jesús Luis , en el cual se esgrimen en sustancia dos motivos de impugnación, a saber, primero, que es erróneo medir la altura desde el vértice de ambos caminos (a saber, el del pasaje de la Mola y el del camino de separación de las dos fincas), y no desde el dentro de gravedad de la planta, que es más alto, y, segundo, que debe tenerse presente que se han realizado unas construcciones auxiliares y que, desde esta perspectiva, no se supera la altura máxima.

CUARTO

Ninguno de estos argumentos puede ser aceptado.

QUINTO

El primero, porque el Sr. Perito que dictaminó en la primera instancia (designado por insaculación) bien claramente dice que toma como cota natural del lindero no el vértice de ambos caminos (como dice la parte apelante) sino la parte superior de la pared de piedra preexistente "que previsiblemente era coincidente con la cota del nivel natural del lindero", conclusión en cuyo apoyo cita incluso el plano topográfico del expediente de legalización "en el que se puede comprobar que la diferencia de cotas entre las curvas del nivel en la zona del lindero es del orden de un metro". A falta de otra prueba más fiable (que no la hay) debe partirse, pues, de ese dato, para concluir con el perito que, en efecto, la altura del muro excede por el lado del pasaje de la Mola en 1'70 metros del máximo permitido, y por el lado del vial para peatones excede en una altura que oscila entre cero y 1'70 metros, también del máximo permitido, que es de 1'5 metros, tal como dispone el artículo 358 del Plan General de Ordenación de la Comarca de Sabadell. Decae, por lo tanto, este primer argumento.

SEXTO

El segundo no merece mejor suerte. Consiste en afirmar que se ha construido adosada al muro una construcción auxiliar, y que, considerada como tal, no excede de la altura de los 3'30 metros que para las construcciones auxiliares permite el artículo 115-f) del Plan en cuestión. Sin embargo, este razonamiento, como se encarga de precisar el perito judicial, no es acertado. Ninguna norma del Plan permite excepcionar de la altura máxima establecida para los cerramientos a las construcciones auxiliares; antes bien, contiene una que demuestra bien claramente la voluntad del planificador, a saber, aquella que dispone que "no se permitirá incrementar la altura de las cercas opacas con instalaciones tipo frontones o similares" (artículo 357), buena demostración de que la regla de la altura máxima no puede excepcionarse ni siquiera cuando la cerca pueda servir a otros elementos constructivos. (Y ello sin necesidad de entrar en el estudio de si las construcciones auxiliares pueden o no ser adosadas a linderos).

SÉPTIMO

No existen razones que aconsejen una condena en costas.

Por todo ello, en nombre de S.M. el Rey y en el ejercicio de la potestad que, emanada del pueblo español, nos concede la Constitución.

FALLAMOS

Que desestimamos el presente recurso de apelación nº 8882/91, y, en consecuencia, confirmamos la sentencia impugnada. Y sin costas.

Así por esta nuestra sentencia, que se publicará en la Colección Legislativa, , lo pronunciamos, mandamos y firmamos . PUBLICACIÓN.- Leída y publicada fue la anterior sentencia por el Magistrado Ponente, Excmo. Sr. D. Pedro José Yagüe Gil, estando constituida la Sala en Audiencia Pública, de lo que certifico.