Sentencia nº 1424/2005 de TS, Sala 2ª, de lo Penal, 5 de Diciembre de 2005

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Procedimiento:PENAL - APELACION PROCEDIMIENTO ABREVIADO
Ponente:JUAN RAMON BERDUGO GOMEZ DE LA TORRE
Fecha de Resolución: 5 de Diciembre de 2005
Número de Resolución:1424/2005
Número de Recurso:217/2005
Emisor:Tribunal Supremo - Sala Segunda, de lo Penal
RESUMEN

EXIMENTES. DETENCIÓN ILEGAL. Para la apreciación de una circunstancia eximente basada en el estado mental del acusado no basta una clasificación clínica, por lo que debe evitarse el incurrir en la hipervaloración del diagnóstico, en cuanto que es menester poner en relación la alteración mental con el acto delictivo de que se trata, ya que la enfermedad es condición necesaria pero ... (ver resumen completo)

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SIRO FRANCISCO GARCIA PEREZANDRES MARTINEZ ARRIETAJUAN RAMON BERDUGO GOMEZ DE LA TORRE

SENTENCIA

En la Villa de Madrid, a cinco de Diciembre de dos mil cinco.

En el recurso de casación por quebrantamiento de forma, e infracción de Ley que ante Nos pende, interpuesto por David, contra sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Málaga, Sección Tercera, que condenó al acusado, por delitos de hurto, allanamiento de morada, detención ilegal, agresión sexual, amenazas, delito continuado de obstrucción a la justicia, y faltas de lesiones y daños. ; los componentes de la Sala Segunda del Tribunal Supremo que al margen se expresan se han constituido para la deliberación y Fallo, bajo la Presidencia del Primero de los indicados y Ponencia del Excmo. Sr. D. Juan Ramón Berdugo Gómez de la Torre, siendo también parte el Ministerio Fiscal y estando dicho recurrente representado por el Procurador Sr. Carmelo Olmos Gómez.

ANTECEDENTES

Primero

- El Juzgado de Instrucción número 4 de Málaga, instruyó Sumario con el número 2 de 2003, contra David, y una vez concluso lo remitió a la Audiencia Provincial de Málaga, cuya Sección Tercera, con fecha 23 de noviembre de 2004, dictó sentencia, que contiene los siguientes:

HECHOS PROBADOS: Probado y así se declara, que David, mayor de edad y ejecutoriamente condenado por un delito contra la seguridad del tráfico en sentencia de fecha 6 de junio de 2002 (firme el 6 de junio de 2002), entre las veintiuna y las veintidós horas del día veintidós de febrero de dos mil tres, valiéndose de las llaves del vehículo de motor matrícula ....- FQS, valorado en cuatro mil ochocientos euros, que previamente había cogido a su hermano Augusto, estando dicho vehículo adscrito al servicio de la empresa de compraventa de vehículos usados denominada Europgautos, sita en el número 81 de la calle de la Rosa de Málaga, procedió a abrirlo, a subirse a su interior y a ponerlo en marcha, lo que hizo en uso de la autorización que le había dado su referido hermano Augusto, propietario en unión de su primo Juan María del vehículo reseñado, aunque administrativamente conste registrado como perteneciente al último de ellos, quienes se habían a su vez autorizado mutuamente para dejar los automóviles de que fueren copropietarios a terceras personas, habiendo renunciado el citado Juan María a las acciones civiles y penales que pudieran corresponderle por los hechos de autos, tras lo que se dirigió hacia Cártama (Málaga), donde lo dejó abandonado, procediendo a continuación a sustraer en la zona denominada El Peñoncillo de la indicada localidad, una yegua propiedad de Rodrigo, valorada en mil doscientos euros, que se encontraba atada con su clavo y cordel en una finca que no consta estuviera vallada, habiendo renunciado dicho propietario a las acciones civiles y penales que pudieran corresponderle por los hechos de autos, tras lo que cabalgó sobre ella hasta la CALLE000 nº NUM000 de la BARRIADA000 de Cártama (Málaga), lugar de situación del domicilio de Natalia, antigua compañera sentimental suya con la que tenía un hijo en común, llegando a dicho lugar sobre las cinco horas de día indicado, procediendo a continuación a llamar a la puerta y al serle abierta por su moradora, tras propinarle un empujón accedió al interior del inmueble, dirigiéndose a continuación a la puerta de acceso al patio y como no pudiera abrirla la golpeó con el puño rompiéndose los cristales, tras lo que de la cocina tomó un cuchillo de quince centímetros de hoja y se lo colocó en la cintura, diciéndole a la mencionada Natalia que si hacía algo raro la mataba, hecho lo cual la cogió del pelo y golpeó contra la pared, restregándole por la cara la sangre que se había producido por cortes en su mano derivados de la acción previamente descrita y diciéndole que allí se hacía lo que él decía, hecho lo cual procedió el referido David a guardar la yegua sustraída en el garaje de la casa, a colocar un cable y muebles para dificultar la salida de la casa por sus puertas, e igualmente rompió el teléfono fijo y la tarjeta de un teléfono móvil que se encontraban en el lugar para impedir que la citada Natalia pudiera dar aviso de su situación, a la vez que la exigía que abandonase a su nueva pareja sentimental, con la advertencia de que si no lo hacía mataría a ambos, quedándose el expresado David con la llave de la puerta de acceso a la casa, la cual cerró, ante lo que la mencionada Natalia, presa del temor que sentía y con la finalidad de tranquilizar al citado David, le dijo que volvería con él, tras lo que éste se tranquilizó y le dijo que se fuera a la cama, que iba a echarle un par de polvos, a lo que ella se negó, recibiendo como respuesta que se callara y tres tumbarla sobre la cama, la desnudó de cintura para abajo y, pese a la reiteración de su negativa, se colocó sobre su cuerpo y, mientras la citada Natalia permanecía paralizada por el miedo, la penetró vaginalmente, llegando a eyacular sobre las sábanas, y como se despertara el hijo común de ambos, la referida Natalia se levantó y aprovechó para buscar disimuladamente otras llaves de la puerta de la casa y otro teléfono móvil que guardaba, con el que logró comunicar con el núm. 120 del Area de Atención a la Mujer del Ayuntamiento de Málaga, posibilitándose de este modo que miembros de la Guardia Civil, sobre las once horas del siguiente día veintitrés del mismo mes y año señalados, se personaran en el lugar, tras lo que la mencionada Natalia tomó al hijo común y aprovechando un descuido de David, abandonó la casa, en cuyo interior y pese a los requerimientos de los Agentes de la Autoridad para que saliese de ella permaneció aproximadamente tres horas más, viéndose éstos obligados a sacarle mediante el uso de fuerza.

Asimismo resulta probado y, por tanto, así se declara, que además de los daños producidos con la rotura de los cristales de la puerta del patio, anteriormente referidos, el citado David, durante el tiempo que se mantuvo contra la voluntad de su moradora en la casa de ésta, causó otros daños en diversos enseres de la vivienda, tales como los cristales de la puerta de la cocina y la batería de la cámara de vídeo, habiéndose valorado la totalidad de dichos daños en 113'05 euros.

Igualmente resulta probado y, en su consecuencia, así se declara, que la mencionada Natalia, a resultas de los malos tratos de obra anteriormente reseñados recibidos de David, padeció lesiones consistentes en traumatismo occipital leve y contusión en el codo derecho, de las que curó, tras una primera asistencia facultativa y sin necesidad de tratamiento médico o quirúrgico posterior, en cinco días, durante los cuales estuvo impedida para sus ocupaciones habituales, quedándole manifestaciones clínicas propias de trastorno de estrés postraumático que habrán de ir cediendo paulatinamente.

También resulta probado y consecuentemente así se declara, que una vez se encontraba ingresado en el Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre-Málaga, el referido David, los días quince y dieciséis de marzo de dos mil tres, llamó por teléfono a la mencionada Natalia, dejándole en el contestador de su teléfono dos mensajes en los que le pedía que retirara la denuncia o que de lo contrario se arrepentiría, habiéndole asimismo remitido tres cartas, las dos primeras de fechas veinte y veinticinco de abril de dos mil tres y la tercera de fecha no concretada, en las que igualmente le exigía que retirara la denuncia, amenazándola con denunciarla para que perdiera su trabajo y a su hijo, llegando a decirle que en esta vida todo se paga.

Finalmente resulta probado y así se declara, que David, al tiempo de los hechos relatados había consumido bebidas alcohólicas, si bien, no consta clase, cantidad, ni tampoco la influencia que sobre el antes referido hubieran tenido, encontrándose asimismo el citado David incurso un estado hipomaníaco que le provocaba graves limitaciones en la libre determinación de su voluntad que influyeron negativamente en el mismo en orden a la realización de dichos hechos, si bien, las mismas no le impedían comprender la ilicitud de los hechos por su parte cometidos o actuar conforme a esa comprensión, no teniendo, por tanto, anuladas su consciencia y voluntad ni, por ello, su libre albedrío.

Segundo

- La Audiencia de instancia dictó el siguiente pronunciamiento:

FALLO: Que debemos absolver y absolvemos a David del delito de robo de uso de vehículo a motor del artículo 244-1-2 del Código Penal del que viene siendo acusado por el Ministerio Fiscal y la Acusación Particular, declarándose de oficio las costas que puedan haberse causado con ocasión de dicha infracción penal.

También fallamos, que debemos condenar y condenamos al mencionado David en quien ha concurrido la circunstancia atenuante de la responsabilidad criminal (eximente incompleta de enajenación mental) del artículo 21-1, en relación con el artículo 20-1, ambos del Código Penal , a su vez en relación dichos preceptos con el artículo 70 regla 2ª del mismo texto legal, como autor criminalmente responsable de un delito de hurto del artículo 234 del Código Penal , a la pena de prisión de cuatro meses y quince días, como autor criminalmente responsable de un delito de allanamiento de morada del artículo 202 párrafos primero y segundo del mismo texto legal, a las penas de prisión de nueve meses y multa de cuatro meses y quince días, con una cuota diaria de tres euros, que habrá de satisfacer de una sola vez en el plazo de tres días desde que fuera requerido de pago, como autor criminalmente responsable de un delito de detención ilegal del artículo 163-1-2 también del Código Penal , a la pena de prisión de un año y seis meses, como autor...

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